Fin de “Nakba” depende de los palestinos

La sensación de pérdida, fracaso y despojo que acompaña hasta hoy a numerosos palestinos es vista por ellos como responsabilidad de Israel

Columna Invitada / Javier López Casarín / El Heraldo de México
Columna Invitada / Javier López Casarín / El Heraldo de México

JERUSALÉN. También este año, los palestinos señalaron el aniversario de la independencia de Israel, con actos conmemorativos de la Nakba. Con este término, que significa catástrofe, sostienen reiteradamente que la creación del Estado de Israel equivalió a su propia tragedia.

La sensación de pérdida, fracaso y despojo que acompaña hasta hoy a numerosos palestinos, es vista por ellos como responsabilidad de Israel. Con los sentimientos es difícil discutir. Pero con la verdad histórica, se puede. A nuestro criterio, el análisis debería ser dirigido hacia adentro, para comprender las verdaderas razones por las que ahora, junto a los festejos por los 71 años de independencia de Israel, no hay también festejos por los 71 años del Estado palestino que podría haber sido creado junto a él, sino protestas por la Nakba.

Cuando el 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 181, a fin de partir el territorio en un Estado judío y otro árabe, el liderazgo sionista de entonces, encabezado por David Ben Gurion, la aceptó. Aunque preocupado por lo pequeño y en gran parte inhóspito del territorio adjudicado a los judíos (en su mayoría, en el desierto), comprendió que la alternativa podía ser quedarse sin nada, algo que el sionismo no se podía permitir. Los árabes optaron por el no. Y se lanzaron a la guerra para impedir la creación de Israel.

Al rechazar con guerra la resolución de la ONU, claro está que también hicieron imposible crear el Estado árabe que ésta estipulaba. De lo contrario, ese Estado, árabe palestino, habría cumplido ahora 71 años de independencia, al igual que el Estado judío.

Fue el ataque al naciente estado, el estallido de esa guerra iniciada por los árabes, lo que creó el problema de los refugiados. Aproximadamente 700-750,000 perdieron sus hogares. La mayor parte se fue por temor a la guerra. Claro que también hubo expulsiones, como parte de la terrible dinámica de la guerra. Nada de eso habría sucedido si los árabes no hubieran emprendido una guerra de exterminio. No pocos salieron alentados por sus líderes que les prometían que podrían volver luego victoriosos, cuando los judíos hayan sido vencidos.

Pero la responsabilidad por la Nakba, por la verdadera catástrofe que envolvió a los árabes residentes en el país, a quienes hoy llamaríamos palestinos, no se limita a la actitud árabe de entonces .Es un fenómeno preocupante que se vive también hoy.

La profunda división interna, la falta de visión nacional de miras a la construcción y desarrollo de sus propias instituciones y la actitud del mundo árabe ante los palestinos, son también parte del fenómeno. Son razones de la Nakba que aún les sigue acosando.

Es una Nakba terrible, por la que –aunque sigan culpando a Israel– no podrán vivir con normalidad, hasta que no corrijan sus propios errores. Los del pasado, son irreversibles. Para los presentes y futuro, quizás todavía haya tiempo.

*Periodista

JANA BERIS

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