Fiesta nacional el 20 de marzo

El Día Internacional de la Felicidad fue propuesto por Bután, donde el rey usa el Índice de Felicidad Nacional Bruta

Carlos Zúñiga / Acceso libre / El Heraldo de México

Es la fecha en la que la Organización de las Naciones Unidas celebra el Día Internacional de la Felicidad. Expone que desde hace ocho años se decretó la conmemoración para reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones de los seres humanos y la importancia de su inclusión en las políticas de gobierno. La resolución 66/281 de la Asamblea General establece la necesidad de que se aplique al crecimiento económico un enfoque más inclusivo, equitativo y equilibrado, que promueva el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza, la felicidad y el bienestar de todos los pueblos. ¿Le parecen familiares estas palabras?

La resolución de la ONU fue iniciada por Bután, un país que desde hace 50 años reconoce el valor de la felicidad nacional sobre el de los ingresos y que prioriza la Felicidad Nacional Bruta sobre el Producto Nacional Bruto. El término fue propuesto por Jigme Singye Wangchuck, rey de Bután (sí, es una monarquía) como una respuesta a las críticas ante la constante pobreza económica de su país. La FNB se finca en cuatro pilares: promoción del desarrollo económico sostenible e igualitario, la preservación y promoción de valores culturales, la conservación del medio ambiente y el establecimiento de un buen gobierno. Esta medición se obtiene a través de un cuestionario de 180 preguntas que considera nueve aspectos, desde el bienestar psicológico hasta una evaluación del desempeño del gobierno.

El responsable de ese índice es Dasho Karma Ura, considerado como el Ministro de la Felicidad. En una entrevista hace dos años explicaba que para ser felices se necesita una base mínima, como que las condiciones económicas y sociales sean justas. Ahí criticó a los seres humanos que están comparándose constantemente porque con frecuencia no apreciamos lo que somos y tenemos.

Bután, por cierto, tiene de vecino a China, el país donde nació el brote de coronavirus. Se jactan de no tener hasta ahora un solo fallecido por la pandemia, éxito que le atribuyen al rey Jigme Khesar Namgyal Wanhchuck, heredero de aquel que creó la FNB. Una nota de The Washington Post cuenta cómo el monarca se encargó personalmente de que el virus no se expandiera por la nación. Cuando se enteró que un turista estadounidense de 76 años era el primer caso positivo, ordenó que se le cuidara.

El rey supervisó la localización de los contactos del enfermo para que se aislaran y mantuvieran la cuarentena. Le envió una colcha y dos pijamas de seda azul al hospital donde convalecía, y días después, el turista pudo ser repatriado en un avión a Estados Unidos con todas las precauciones debidas. Pasadas dos semanas, el rey comunicaba a los butaneses otra feliz noticia: el nacimiento de su segundo hijo.

En un mensaje insistía en no bajar la guardia y remarcaba que sus majestades tienen presentes a todos cuyas vidas se han visto afectadas por la pandemia. Los butaneses estaban más felices.

¿Será eso a lo que aspira nuestro Presidente?

POR CARLOS ZÚÑIGA PÉREZ 

CARLOSZUNIGAPEREZ@GMAIL.COM

@CARLOSZUP

eadp

No te pierdas el exclusivo podcast del COVID-19 aquí:

¿Te gustó este contenido?