Felicidades al regulador

Aplaudo que los expertos del IFT ganarán lo suficiente como para sentirse fuertes y estables

Hugo González / Tecnoempresa / El Heraldo de México
Hugo González / Tecnoempresa / El Heraldo de México

Pues con toda sinceridad debo felicitar a los 60 y tantos funcionarios del Instituto Federal de Telecomunicaciones que serán beneficiados por la resolución de la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual concedió la suspensión para que no se les aplique la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos y mantengan sus sueldos que tenían en 2018, aunque estos sean mayores a los que recibe el Presidente de la República.

Felicidades, porque eso representa un revés para quienes creemos en la austeridad y en la justificada meritocracia.

Muy bien, porque la decisión de la Corte nos tapa la boca a quienes vemos como excesivo que un funcionario público, por más especializado que sea; deba ganar cerca de 200 mil pesos al mes.

Enhorabuena, porque ahora nos veremos mal todos los que pensamos que el ente regulador de las telecomunicaciones ha sido excesivamente técnico, oficioso y hasta timorato, pero sobre todo que se niega a utilizar los dientes que tienen desde 2014.

Más allá de que la resolución de la Corte la veo como una decisión política de la cual omito mi comentario en este espacio, no puedo más que aplaudir el hecho que los expertos del IFT ganarán lo suficiente como para sentirse fuertes, estables y con amplio futuro; pero sobre todo para no dejarse intimidar ni presionar por las poderosas empresas reguladas ni por los grupos políticos o sociales que buscan caer bien parados en un nuevo entorno regulatorio.

Claro que me corroe la envidia pues a quién no le gustaría recibir esa paga y nadar de muertito. Me encantaría hacerme guaje en la aplicación de la regulación especial a los preponderantes, despreocuparme de la inversión y sobre todo ser complaciente ante la alta posibilidad de ver una regresión regulatoria en el sector.

Como lo demuestra el aumento de las tarifas y la dominancia en el mercado, y el posible retorno del efecto club. Muy bien, por el IFT. Muy mal por la austeridad, por los ciudadanos y por el país.

INAPAM: NO ENTIENDEN

Y mientras tanto, en el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam) también encontramos resistencias al cambio y aunque Mis Amigos Chismosos ahora no me avisaron de este caso, supe que la licitación pública nacional LA-020V3A999-E34-2019 para la adquisición de servicio de conducción de señales (RPV) internet, seguridad voz, monitoreo y correo electrónico administrativo para el Instituto; no fue del todo limpia y pulcra como lo necesita la 4T.

Tal parece que este concurso fue diseñado para que lo ganara el operador que tiene casi el monopolio de enlaces vía cable de cobre y fibra óptica. Me dicen que por eso se presentó la inconformidad correspondiente para impedir la entrega del contrato que, si bien es pequeñito y corto; podría usarse como contrato marco para que se adhieran a él otras dependencias donde los funcionarios heredados quieren seguir por el camino de las licitaciones amañadas.

POR HUGO GONZÁLEZ
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@HUGOGONZALEZ1

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