Factureras, un peligro para la Seguridad Nacional

Prepara la Comisión de Hacienda del Senado iniciativa para tapar un boquete fiscal equivalente a 1.4 por ciento del PIB

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

La evasión de impuestos, vía empresas fantasma, genera pérdidas anuales por 1.6 billones de pesos en México.

La cifra, dura y fría suena a mucho dinero, pero logra dimensionarse mejor cuando se aterriza, cuando se pone a nivel de calle.

Por ejemplo, con ese dinero podría dotarse de 166 ambulancias a cada uno de los más de 2 mil 400 municipios que conforman la geografía política del país. Sería algo extraordinario, porque hoy en día hay decenas, quizás centenas, de alcaldías que no llegan ni a una ambulancia.

Con esa friolera de billones también se les podría dotar de 276 patrullas a cada uno de los municipios.

Algo también fuera de serie, porque la inseguridad es uno de los peores males de México en este momento, y hay lugares que no llegan ni a moticicletas.

Éstos son sólo dos ejemplos de lo que podría hacerse con el dinero que se fuga del erario, porque cientos de miles de empresas no pagan impuestos.

De acuerdo con un estudio realizado por la Comisión de Hacienda del Senado, que preside Alejandro Armenta, el SAT tiene identificadas a 9 mil empresas que realizan operaciones simuladas, mediante la emisión de 8 millones de facturas al año. Esta situación ha provocado un boquete fiscal equivalente a 1.4 por ciento del Producto Interno Bruto.

¿Pero qué significa toda esta danza de cifras? Significa que la delincuencia ha creado empresas para lavar dinero preveniente de diversos delitos, sobre todo del narcotráfico. Hoy, el fenómeno representa una amenaza para la estabilidad del Estado mexicano.

Corremos el riesgo de enfrentar una crisis por la falta de recursos para dotar a la población de los servicios básicos.

Por esa razón, en el Senado preparan una iniciativa para desaparecer a las empresas fantasma.

No tendrá efectos retroactivos ni pretende criminalizar al comercio, van contra los grandes criminales que profesionalmente dañan al erario.

De acuerdo con la iniciativa de ley, las autoridades fiscales han identificado dos tipos de delincuentes fiscales: los peligrosos y los no peligrosos. Los peligrosos son grupos organizados que se dedican a efectuar o promover la evasión fiscal, generan daños a la hacienda pública y provocan un desequilibrio en la estabilidad económica, con patrones de operación muy sofisticados.

La reforma propone la prisión preventiva oficiosa contra los delitos que atentan contra la seguridad nacional.

Defraudar al fisco trae como consecuencia que los recursos para garantizar un Estado eficaz no existan. En otros siglos, los motines y la sedición eran amenazas a la seguridad nacional; sin embargo, las amenazas evolucionan tanto como evoluciona la sociedad. Se espera que la iniciativa se dictamine los próximos días y sea de un paquete de normas, como la Ley de Extinción de Dominio, para poner fin a las empresas factureras y la evasión fiscal.

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Y cómo dice el filófoso… Nomeacuerdo: Los impuestos son el precio que pagamos por una sociedad civilizada.

POR ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO

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@ALFREDOLEZ

edp

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