Expresidentes, negro historial

Ningún presidente había hablado tan mal y descalificado a varios de sus antecesores al mismo tiempo

Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México
Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

Les guste o no, el presidente Andrés Manuel López Obrador va a seguir hablando (mal, por supuesto) de los ex presidentes neoliberales que ha tenido México, porque, según él, es la única forma de entender lo que le pasó al país en los últimos 30 años. O sea, por qué la mitad de la población es pobre, cuasi en la miseria; por qué floreció la corrupción, y el narco tiene de rodillas al actual gobierno.

Con la pena, pero voy a seguir hablando de los expresidentes (Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña) dijo ayer López Obrador, porque sólo así podremos saber de dónde venimos y a dónde vamos. Y expuso lo que hicieron:

De Salinas, porque entregó los bienes del pueblo, de la nación.

Los analistas documentan: antes de que fuera presidente, Salinas diseñó un plan para vender al sector privado miles de empresas paraestatales, algunas de ellas a sus parientes y amigos a precio de ganga y en cómodos pagos.

De Zedillo, porque convirtió las deudas privadas de unos cuantos en deuda pública, pues no fue la deuda de algunos cuantos, ya que cientos de miles de ahorradores e inversionistas se beneficiaron con el rescate bancario más grande de la historia de México. Claro que quienes salieron ganones fueron los buenos muchachos de Salinas, a quienes éste les vendió los bancos. Hay que reconocer que si Zedillo no hubiera creado el Fobaproa, al país se lo hubiera llevado la… fregada, apuntan los analistas.

De Fox porque engañó que iba a haber un cambio y se convirtió en un traidor a la democracia, entre otras cosas, dijo el Presidente. Pues más que engañar a la sociedad con un cambio, el problema de Fox fue que cuando se sentó en la Silla del Águila no supo qué hacer, y dejó que su esposa Marta Sahagún metiera la mano, y las patas en la administración pública federal, y en algunos negocios para la familia, claro, acotan los observadores.

De Calderón nada más se robó la Presidencia en complicidad con Fox y declaró la guerra al narcotráfico, afirmó el primer mandatario. ¡Ni cómo defender a ese par de inútiles panistas! Dirán algunos.

Y de Peña también voy a seguir hablando. Tengo que hacerlo, no más que eso; y ellos también hablan de mí, remató el Presidente de la República. Bueno, hasta el momento a Peña Nieto no lo ha tratado tan mal, aunque después de la boda maldita todo parece indicar que está dispuesto a meter a la cárcel a varios de sus colaboradores.

Lo que hay que reconocerle a López Obrador es que nunca en la historia antigua y moderna de este país, ningún presidente de la República había hablado tan mal y descalificado a varios de sus antecesores al mismo tiempo.

Los historiadores políticos recuerdan que tres ex presidentes del PRI: Miguel Alemán Valdés, Luis Echeverría y Carlos Salinas de Gortari, fueron una pesadilla para sus sucesores inmediatos. Vicente Fox fue impertinente, metiche y locuaz … pero inofensivo. A Felipe Calderón le convino tirarse de alfombrita con su sucesor, y Enrique Peña Nieto puso pies en polvorosa y hasta el momento no ha abierto la boquita.

POR LUIS SOTO

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