Exorcismo priista

La historia no se puede cambiar quitando retratos. Lo que fue, fue, y no se puede borrar, arguyen destacados priistas.

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Hace una semana, el retrato de Humberto Moreira  fue retirado del Salón de Presidentes del PRI.

Y, valga decirlo, a muchos priistas no les agradó ni tantito esta medida. Y no precisamente por defender al ex gobernador de Coahuila sino porque, desde su punto de vista, la historia no se puede, ni se debe, borrar.

El mismísimo Jorge de la Vega Domínguez, a quien como dirigente del tricolor le tocó el rompimiento más fuerte que ha tenido el PRI (1987) con la salida de Cuauhtémoc Cárdenas y de Porfirio Muñoz Ledo de las filas del partido, rechaza medidas como ésta.

Sin embargo –le mencionamos- el óleo de Porfirio (quien fue presidente del PRI de 1975 a 1976 y se retiró del PRI por voluntad propia) fue sacado de la galería.

-¡Yo no lo hubiera quitado nunca…; es historia!-, respondió enfático el chiapaneco.

Pero el hueco sigue ahí.

La historia no se puede cambiar quitando retratos como hicieron los soviéticos…, apunta el propio Muñoz Ledo.

¿Quién mandó desaparecer el óleo de Porfirio de la galería de Presidentes del PRI? ¿Luis Donaldo Colosio? ¿María de los Ángeles Moreno? ¿Beatriz Paredes?

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GENARO BORREGO DESCOLGÓ EL SUYO.- El segundo retrato en desaparecer de la galería de ex Presidentes del PRI fue el de Genaro Borrego Estrada, quien encabezó las filas del tricolor de mayo de 1992 a marzo de 1993.

El óleo del zacatecano también se esfumó. Sólo que en su caso, fue el propio Genaro el que descolgó su cuadro a hurtadillas (en 2006) y se lo llevó.

Nos cuenta Mariano Palacios Alcocer:

(El cuadro) se lo llevó Genaro de manera clandestina la víspera de hacer pública su renuncia, tras haber asistido con Luis Téllez y (Carlos) Ruiz Sacristán a la presentación del programa económico del candidato del PAN, Felipe Calderón.

Antes –agrega el dos veces ex presidente del PRI- hablé con (Enrique) Jackson, líder de la bancada priista en el Senado y él lo llamó a cuentas. Genaro era muy narcisista e inseguro. Más de derecha que Calderón. Se espantó y se fue acobardado…

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INTOLERANCIA DE DIRIGENTES– El tercero en ser bajado de la galería fue el de Humberto Moreira. Y tres –apuntan entre los propios priistas- pueden ser las razones para esta medida: Por castigo, por vergüenza y/o a manera de exorcismo.

La actitud de quitar los retratos es la de quien quiere ocultar y echar por la borda la historia, añade un militante.

Los dirigentes que están quitando a sus antecesores, ¡demuestran sus intolerancias!, afirma otro priista.

Si con eso pudiéramos regresar las manecillas del reloj…Pero si no se puede, para qué, apunta con sabiduría una gran lideresa del tricolor.

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GEMAS: Obsequio de Emilio Gamboa: Ahorita el ánimo está muy caldeado…; ya las elecciones llegaron a la Comisión Permanente.

 

 

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