Éxodo canadiense

El lunes, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, desmintió que México esconda cifras sobre la magnitud de los contagiados por coronavirus

Fernando Herrera Ávila / Columna Invitada / El Heraldo de México

Después de que México no tuvo más remedio que aceptar el veredicto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la etapa 2 de la pandemia, el embajador de Canadá, Graeme C. Clark, dio la voz de alarma para sus connacionales: los invitó a regresar a su país cuanto antes.  Las agencias consulares, les dijo, están trabajando tiempo completo. ¿Qué saben ellos que el gobierno mexicano está ocultando?

El lunes, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, desmintió que México esconda cifras sobre la magnitud de los contagiados por coronavirus. Todavía en la noche del mismo día, el vocero del tema, Hugo LópezGatell, se negó a explicar los parámetros para declarar la etapa 2, y rechazó la calificación de la OMS. 10 horas después, luego de dormir sus ocho horas y sin que hubieran cambiado las cifras, dijo que siempre sí, que sí estamos en etapa 2. ¿Qué estará pasando realmente?

Ese mismo lunes, el escritor Héctor Aguilar Camín citó en Milenio: Pero hay otros datos. En un reportaje publicado en Slate, Jordi Oliveres, ha recogido la visión de varios especialistas sobre México. La conclusión de esos expertos es que México está impreparado para lo que viene. Según Oliveres, el escenario peor que calcula para México el Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos es que se infectará aquí el 65% de la población, 84 millones de personas, de las que requerirán cuidado intensivo 4 millones 200 mil. (https://bit.ly/2UwGKwh

Aparentemente, el embajador canadiense está leyendo un escenario catastrófico para México, por eso quiere sacar a sus ciudadanos cuanto antes. No lo podemos culpar, sobre todo después de que el presidente López Obrador recurrió a las estampitas cristeras y al trébol de la suerte para conjurar la pandemia. Habría que agregar que el supuesto plan de contingencia, anunciado el martes, resultó agua de borrajas, atole con el dedo, simple propaganda electoral del gobierno para mantener sus clientelas rumbo al 2021. También reveló que el jefe del Ejecutivo puede mandar en las empresas. La irresponsabilidad gubernamental está teniendo altos costos en confianza.

En muchos países, nuestro Presidente es un mal ejemplo en la lucha contra el coronavirus. Nosotros sabemos que es aún peor: es el Presidente más poderoso desde Plutarco Elías Calles, pero la situación lo ha rebasado y resulta el más ineficiente. Sus prejuicios ideológicos no sólo condujeron al país a la recesión económica tras la cancelación del nuevo aeropuerto para la Ciudad de México, sino que están ahuyentando, cuando más se necesita, la inversión extranjera.

Y son, precisamente, sus prejuicios ideológicos los que pueden hacer que la crisis financiera y sanitaria en el mundo sea todavía más grave y profunda en México. A diferencia de muchos otros países, como China, Corea y Singapur, que controlaron la pandemia con pruebas, en México se hacen muy pocas. A diferencia de Alemania, en México falta liderazgo. Todo ello explica el éxodo canadiense.

POR FERNANDO HERRERA ÁVILA
VOCERO DEL PARTIDO ACCIÓN NACIONAL
@FHERRERAAVILA
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