Evo en México y la derecha cuenta chiles

Es legítimo, legal y honesto apoyar a Evo Morales

GerardoFernandezNorona_opinion
Gerardo Fernández Noroña/ El Heraldo de México

Evo Morales sigue siendo presidente de Bolivia, pues aunque presentó su renuncia para evitar un baño de sangre en su patria, el Congreso boliviano no la ha aceptado.

A pesar de ello, el 13 de noviembre una senadora se autoproclamó presidenta de Bolivia, en una sesión, a la cual a la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, y a muchos otros legisladores de la mayoría gobernante, se les negó el acceso con un cerco policiaco. La citada senadora, émula de Guaidó, cuyo nombre ni siquiera vale citar, es tan racista, que sólo le falta preguntarse si los indígenas tienen alma. El presidente Morales fue elegido hasta enero de 2020 y buscó la reelección para un periodo de otros cinco años. Elección que ganó con 47% de los votos, contra poco más de 36% de su más cercano contrincante, Mesa. La Constitución boliviana establece que si se gana con un porcentaje mayor a 50% de los votos, o con más de 40% y 10 puntos de ventaja, no se participa en una segunda vuelta, condición que se cumplió a cabalidad en las elecciones bolivianas. Evo Morales fue reelegido presidente para otros cinco años.

A pesar de ello, la OEA, hizo una auditoría a la elección, emitió un informe preliminar alegando fraude electoral. La OEA no tenía ningún fundamento para emitir un informe preliminar, y en su informe definitivo, no valida que haya habido irregularidades en el proceso; sin embargo, su posición fortaleció el golpe de estado que iba tomando fuerza el pasado fin de semana en Bolivia.

La OEA no tenía ningún sustento legal ni legítimo para plantear que las elecciones deberían repetirse en Bolivia, simplemente existía la posibilidad de la segunda vuelta. Aún así, el domingo pasado, el presidente Morales, después del albazo de la OEA, convocó a nuevas elecciones. No fue suficiente para la derecha golpista que, mediante el ejército, obligó al mandatario a renunciar. Para decirlo con claridad: se dio un golpe de estado, rompiendo el marco constitucional, y violando la ley, las fuerzas armadas bolivianas depusieron a un gobierno democrática y legítimamente elegido. Es curioso que este organismo, la OEA, al servicio del gobierno de los Estados Unidos, haya determinado que deberían repetirse las elecciones en Bolivia, cuando en México, en 2006, frente a un monstruoso fraude electoral con sólo el 0.56% de diferencia, validó la usurpación del Comandante Borolas, alias Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa.

Así las cosas, el gobierno mexicano encabezado por el presidente López Obrador, en absoluto apego al marco constitucional y honrando nuestra tradición de asilo político a quien es perseguido y cuya vida peligra por su forma de pensar, otorgó asilo al mandatario boliviano.

Sin embargo, la derecha mexicana, mezquina y rabiosa, ha cuestionado la decisión y en una posición grotesca y de cuentachiles, cuestiona que se apoye a Evo Morales con recursos públicos.

Es legítimo, legal, honesto, solidario y profundamente correcto apoyar con todo al presidente Morales durante su estancia en nuestra patria. De cualquier manera, he propuesto a los diputados y diputadas del movimiento hagamos una modesta cooperación que serviría para la manutención del boliviano mientras permanezca en nuestras tierras. Ni eso le ha parecido bien a la derecha, quien histérica, despotrica contra nuestra solidaridad.

Ya quisiéramos abrazar a todo el pueblo boliviano, salvarlo de la represión y la barbarie desatada por la derecha boliviana, protegerlo y evitarle el sufrimiento y el baño de sangre que la dictadura, producto del golpe de Estado, genera en este momento en ese hermano país.

Como lo ha dicho el propio presidente Morales, nuestro gobierno le salvó la vida. Y como dice nuestro refrán: Mientras hay vida, hay esperanza. Espero que el pueblo boliviano logre derrotar la intentona golpista y restablezca la democracia y a su gobierno legítimo en ese hermano y querido país.

¡Larga vida a Evo Morales y al pueblo boliviano!

POR GERARDO FERNÁNDEZ NOROÑA
DIPUTADO FEDERAL PT
@FERNANDEZNORONA




lctl

¿Te gustó este contenido?