Europa desde Davos

Los partidos de extrema derecha buscan conseguir varios de los 705 escaños en el Parlamento Europeo

Beata Wojna / Heraldo de México
Beata Wojna / Heraldo de México

La polarización de la sociedad es una realidad que ha conducido recientemente a muchas crisis y rupturas. En diferentes países se ha notado la incapacidad de las fuerzas políticas para llegar a acuerdos sobre temas clave debido a puntos de vista contrapuestos. Ése es el mensaje que se desprende del último Informe de Riesgos Globales presentado en el Foro Económico Global que define la polarización de la sociedad como una tendencia bien marcada. En este contexto, Europa desde Davos se ve triste y preocupante.

Muchos líderes -como Emmanuel Macron– deben atender problemas internos, y no participarán en los debates sobre la Globalización 4.0, que es el eje central del Foro de Davos este año. De los casi 50 países europeos, menos de la mitad está representada a nivel de jefe de Estado o de Gobierno y, de los grandes, solamente Ángela Merkel dará su mensaje en una sesión plenaria.

El caso del Reino Unido -sumido en un desgastante proceso de Brexit- demuestra que ni siquiera las democracias occidentales con largas tradiciones de parlamentarismo se salvan de una profunda polarización y crisis de gobernabilidad.

Desafortunadamente los británicos no son los únicos que se dejaron llevar por el discurso antieuropeo, soberanista y nacionalista, combinado con el descontento por la migración y una economía frágil.

Los partidos de la extrema derecha han crecido en casi todos los países de Europa. En la actualidad se están preparando para conseguir en mayo varios de los 705 escaños en las elecciones al Parlamento Europeo. La Alternativa para Alemania en su reciente congreso propuso el Dexit, optando así por una estrategia electoral bastante arriesgada en un país proeuropeo.

Por otra parte, el jefe de la italiana Liga del Norte, Matteo Salvini, se reunió en Polonia con Jarosław Kaczyński, líder de Ley y Justicia, el partido de la derecha conservadora polaca, para sondear las posibilidades de un bloque euroescéptico más amplio.

Los movimientos de extrema derecha han provocado grandes reajustes en la escena política. Asimismo, la polarización de la sociedad se ha reflejado en una mayor violencia verbal que divide y elimina a los que tienen opiniones diferentes.

El 14 de enero fue asesinado en Polonia, en un acto público, el alcalde de la ciudad Gdańsk, Paweł Adamowicz, a quien conocíamos por su gran compromiso con la ciudad en la que surgió el movimiento Solidaridad, por su espíritu independiente y por las políticas favorables a los inmigrantes. Aunque se descarta el motivo puramente político, muchos indican que el lenguaje de odio de algunos grupos radicales que el gobierno de Polonia ha tolerado durante estos años, jugó un papel en este drama.

En la actualidad ninguna región del mundo se libra de la polarización.

Los políticos y los movimientos que antes estaban fuera del sistema, marginalizados por sus mensajes radicales y divisorios, hoy son gobierno. Así, lo único que nos queda es defender las libertades y no desear a los otros lo que no queremos para nosotros.

 

Profesora de Relaciones Internacionales Tec de Monterrey

@beatawojna

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