¿Estará tranquilo EPN?

¿Se estará cerrando el cerco de la justicia de la 4T en torno a EPN?

Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México
Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México

E

n cuestión de horas, la suerte de Emilio Lozoya Austin dio un vuelco.

Uno de los personajes más influyentes y cercanos a Enrique Peña Nieto, su viejo amigo personal, pasó del congelamiento de sus cuentas a tener una orden de aprehensión en su contra.

Desde que estalló el escándalo mundial de Odebrecht, Lozoya ha vivido bajo el ojo del huracán en dos tiempos.

Primero, por haber recibido —supuestamente— donativos del gigante brasileño para la campaña de Enrique Peña Nieto.

Segundo, también supuestamente, por haber recibido sobornos por 10 millones de dólares para asignarle contratos a Odebrecht cuando fue director de Pemex entre 2012 y 2016.

Por si eso fuera poco, a Lozoya también se le involucró en escándalos de corrupción con otra constructora: la española OHL durante el mismo gobierno de Peña Nieto.

Como lo adelantó el Sacapuntas de El Heraldo de México ayer, la justicia de la 4T estaría cerca de echarle el guante a Lozoya.

Además, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaria de Hacienda, a cargo de Santiago Nieto Castillo, tiene en la mira también a otros miembros de su familia.

Junto con Emilio Lozoya también fueron congeladas las cuentas de su esposa, María del Carmen Ampudia Cárdenas; de su hermana, Susana Gilda Lozoya Austin; y de su secretario particular en Pemex, Rodrigo Arteaga Santoyo.

La sentencia no pudo ser más clara, el objetivo es meterlos a la cárcel.

Hasta el momento se desconoce el paradero del altivo Emilio Lozoya Austin, quién, también, acaba de ser inhabilitado para ocupar cargos públicos durante 10 años, cosa que debe importarle un pepino.

Uno de los principales reclamos al gobierno de López Obrador en su primeros seis meses de gobierno es que, a pesar de pregonar todos los días su permanente lucha contra la corrupción, no hay un solo pez gordo detenido.

Algunos lo explican por la existencia de supuesto pacto de impunidad entre AMLO y Peña Nieto que incluiría al propio expresidente, su familia y una lista de excolaboradores.

¿Lozoya habrá quedado fuera del presunto pacto?

¿López Obrador habría roto el pacto? o ¿el pacto nunca existió?

Ésas son preguntas que sólo ellos dos pueden contestar.

Me pregunto si habrán podido dormir en paz los excolaboradores más cuestionados del gobierno anterior, los más señalados por presunta corrupción y si esta mañana estarán tranquilos asistiendo a algún desayuno fifí.

Me pregunto también cómo habrá recibido la noticia el propio Enrique Peña Nieto, quien fue visto por última vez, hace unas horas, caminando despreocupado y sonriente por las calles de Madrid, del brazo de su nueva novia.

¿Se estará cerrando el cerco de la justicia de la 4T en torno a EPN?

Eso sólo el tiempo lo dirá.

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@CACHOPERIODISTA

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