Épicos y libres

Hay humanos que, entre más fuerte e intensa es la prueba, más se crecen al reto y más se exigen para superarla

Rossana Ayala / Pasión por correr / Heraldo de México
Rossana Ayala / Pasión por correr / Heraldo de México

Quien corre en medio de la sierra, entre altas montañas y profundos valles, atravesando bosques y terrenos escabrosos, debe prepararse física y mentalmente para una auténtica lucha de supervivencia, donde la resistencia y la fuerza humana se ponen a prueba en cada kilómetro.

¿Por qué someter al cuerpo a semejante estrés y desgaste? Porque hay humanos que, entre más fuerte e intensa es la prueba, más se crecen al reto y más se exigen a sí mismos para superarla. Son un tipo de corredores que al mismo tiempo que se funden con la naturaleza y luchan contra los propios límites, dan a la carrera un sentido épico, de libertad y superación.

En México, los legendarios corredores de la Sierra Madre, los Rarámuris, nos han enseñado a través de los siglos, que correr es una virtud que nace de la necesidad. Para ellos correr en las montañas es vida y subsistencia: primero lo hicieron para huir de los españoles y salvaguardar sus tradiciones, y ahora que corren en ultramaratones, con el dinero obtenido ayudan a su comunidad.

El trail o carrera a campo traviesa no es nueva en México. Se practica desde los años 50 con el tadicional Maratón Rover, que inicia en el Monumento al Caminero, al sur de la Ciudad de México, y tiene dos puntos de llegada, en Tres Marías para la prueba de 31 K, o bien el Estadio Centenario, de Cuernavaca, de 42K.

Cada año en el país se llevan a cabo entre 40 y 50 carreras tipo trail, que van desde los 5 km, hasta ultras de 100 km. México posee gran variedad de terrenos y climas atractivos para esta actividad, desde las Barrancas del Cobre, la selva de la Huasteca Potosina o la Mixteca Oaxaqueña, hasta el Desierto de Sonora, y las lagunas del Sol y la Luna, en el cráter del Nevado de Toluca.

De los más buscados por los corredores por su organización, seguridad y rutas están: El UTMX, Utratrail de México, en Hidalgo; Desafío en las nubes, en Puebla, Ultramaratón de los Cañones y el Caballo Blanco, ambos Chihuahua; Oso Negro en la sierra de Santiago, en Nuevo León y el Triple Corona sólo para Salavajes, que consta de tres carreras en la que recorren los volcanes de La Malinche y el Iztaccíhuatl.

Aunque la organización en la mayoría es buena, la inseguridad que vive el país ya afecta a éste y otros deportes al aire libre. El 12 de agosto de 2018, en la edición 64 del Maratón Rover, 15 corredores fueron asaltados por hombres armados en el kilometro 35 de la carrera, a la altura del municipio de Huitzilac. Quiénes sean capaces de aguantar 5, 10 ó hasta 20 horas de carrera por caminos escarpados, el premio va más allá de una medalla,y es algo a lo que pocos pueden aspirar: lograr una fusión total entre cuerpo, alma y naturaleza. El cuerpo en su ambiente natural se convierte en un vehículo de libertad, para sentirse como los primeros hombres y mujeres que pisaron la tierra.

POR ROSSANA AYALA
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