Entró en pánico el director de Pemex

Ante una crisis que pone en duda la eficacia del gobierno de la 4T, no ha sabido ser el director que Pemex necesita

Raymundo Sánchez  / Periscopio / Heraldo de México
Raymundo Sánchez / Periscopio / Heraldo de México

Miedo, descontento, fastidio, enojo, timidez, inseguridad y cerrazón es lo menos que irradia el director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, ante el desabasto de gasolina en al menos 10 entidades del país, incluida la CDMX. Y no se le ven tablas para enfrentarla, al menos, con mediana eficacia.

A este ingeniero agrónomo, egresado del Colegio Superior de Agricultura Tropical, de Cárdenas, Tabasco, una institución que ya ni siquiera existe, le estalló la primera gran crisis del gobierno de AMLO.

Dos apariciones públicas ha tenido para informar sobre el problema: una, en un video junto a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum; y otra ayer en la conferencia matutina. En ambas, su lenguaje corporal fue más expresivo que sus palabras. Paula Selene de Anda, especialista en marketing político y colaboradora de El Heraldo de México, nos explica lo que mostró el director de Pemex.

El bigote extendido a lo ancho de la zona entre el labio superior y la nariz, adicional a la delgadez de su labio superior, oculta el gesto dibujado por la boca, denotando enojo y fastidio o temor a la exposición. Cuando está sentado se muestra encorvado, en claro mensaje de protección ante temores ocultos o inseguridades y la nula utilización de sus manos expone incomodidad.

Su comunicación verbal es también deficiente. No abre la boca para articular, lo que provoca percepción de temor o inseguridad. Y el bajo volumen que utiliza, lo expone tímido, inseguro y poco proactivo y asertivo. Cierto. No se le designó en esta posición para ser un rockstar mediático, y es válido y muy respetable que prefiera el bajo perfil. Pero ante una crisis que pone en duda la eficacia del gobierno de la llamada 4T, no quiere o no ha sabido ser el director que Pemex necesita.

 

Sin estar entre los favoritos para ocupar la Fiscalía General, Luis Manuel Pérez de Acha, tiene todo para ser el caballo negro. Cuenta con amplia experiencia profesional en el combate a la defraudación fiscal, lavado de dinero y fiscalización. Además fue integrante del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción, donde coordinó acciones contra empresas fantasma, Odebrecht y espionaje a periodistas, lo cual evidencia su capacidad en los temas de la agenda social que han minado la confianza de la población hacia las autoridades públicas. Amén de ser reconocido en el medio académico e internacional, donde goza de solida reputación.

 

EN EL VISOR: Con preocupación siguen en Morena, que dirige Yeidckol Polevnsky, el caso de Venezuela, donde se puso en marcha un plan para desarticular el eje bolivariano. Hay dos presidentes: Juan Guaidó, respaldado por la Unión Europea, Estados Unidos, los 12 países americanos con democracias más sólidas y la OEA; y Nicolás Maduro, al que consideran ilegítimo. Si cae el heredero de Hugo Chávez, cae el bloque bolivariano… y la utopía de Morena.

 

 

[email protected]

@r_sanchezp

¿Te gustó este contenido?