Entre la legalidad y la legitimidad

El memorándum enviado por AMLO instruye a su gabinete a no respetar la Constitución

Mariana Gómez del Campo /  Heraldo de México
Mariana Gómez del Campo / Heraldo de México

Cuando el Presidente de la República asume el cargo, su primer compromiso es respetar el orden constitucional como una forma de dar certeza jurídica a todos los mexicanos. Sin embargo, López Obrador parece querer pasar a la historia como el hombre que destruyó no sólo a las instituciones, sino quien lesionó de forma tramposa a la Constitución.

El tabasqueño dirigió un memorándum a los secretarios de Gobernación, Educación y Hacienda pidiendo que se dejarán sin efecto todas las medidas en las que se haya traducido la aplicación de la llamada Reforma Educativa, además, señala que la SEP reinstalará a los educadores que fueron cesados por la aplicación de las evaluaciones. Es decir, pide a tres secretarios de su gabinete suspender las leyes vigentes para congraciarse con un sector radical del magisterio, ante la incapacidad de sus hombres de lograr consensos en las cámaras que tengan contentos a la CNTE.

El documento no cita ni una sola norma jurídica y ello se debe a que no existe ley que otorgue al Presidente la facultad para abrogar una disposición constitucional de forma unilateral. Lo que significa, que se actúa de forma arbitraria, ignorando al Congreso y al mismo tiempo se envía un peligroso mensaje a la nación de no tener intención de subordinarse a nuestra carta magna pese a que juró hace menos de seis meses respetarla.

Lo que sorprende es que el presidente del Senado haya salido a defender dicho texto.

La justificación del texto tiene que ver con una retórica llena de falacias sobre la justicia y la ley, colocando a la primera por encima de la segunda.

No debemos olvidar que la Reforma Educativa aprobada en 2013 y construida por diversas fuerzas políticas siempre tuvo como objetivo mejorar la calidad y la equidad de la educación, profesionalizar al docente, actualizar los planes de estudio y evaluar de forma periódica al sistema educativo. Si bien el gobierno de Peña Nieto no tuvo la capacidad para instrumentar la reforma, el Congreso hizo un buen trabajo recuperando la rectoría de la educación, pese a que los intereses sindicales de la CNTE fueran afectados.

El memorándum enviado por López Obrador es un mensaje peligroso en el que instruye a su gabinete a no respetar la Constitución en un tema sensible. Por ello, la Comisión Nacional de Derechos Humanos afirmó que nada debilita más al Estado de Derecho y a las instituciones que el hecho de que se promueva y ordene desde las instancias de poder el que la ley se desconozca, se incumpla y se deje de aplicar.

El documento tiene una carga política, pero con implicaciones muy peligrosas en manos de un hombre que está demostrando ser autoritario. Es lamentable que López Obrador haya olvidado una de sus frases más repetidas en campaña nada fuera de la ley y nadie por encima de la ley; parece que le gusta actuar en la ambigüedad legal aprovechando las lagunas jurídicas y gobernando en el límite de la ley, particularmente cuando se debe dar certeza de que sin importar la ideología del gobierno, la ley siempre prevalecerá.

 

Por MARIANA GÓMEZ DEL CAMPO

@MARIANAGC

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