Entre la desilusión y el desencanto…

El problema está en la aparente incapacidad de los países de la región por construir sin tratar de arrasar...

José Carreño Figueras / Columna Desde Afuera / El Heraldo de México
José Carreño Figueras / Columna Desde Afuera / El Heraldo de México

El título de esta columna bien podría ser el de un tango y es de hecho una formulación que acompaña con frecuencia los análisis políticos en Argentina.

Pero es un sentimiento que se extiende de hecho en el resto de América Latina, como refleja un libro recién publicado por el centro de análisis estadounidense Interamerican Dialogue y presentado en español con respaldo del Colegio de México y el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi).

El problema, o una parte de él, está en la aparente incapacidad de los países de la región por construir sin tratar de arrasar con lo ya hecho.

Hay pocos lugares donde la sensación de oportunidad desaprovechada sea tan fuerte, escribió Laura Chinchilla, la expresidenta de Costa Rica, en el prólogo del libro Promesas Incumplidas.

Y la verdad es que mas allá de las poéticas referencias a la gran patria latinoamericana lo que hay son 22 o más Américas Latinas en un gran mosaico donde la comunidad en las raíces del idioma y la cultura formal esconde enormes divergencias en lo social, lo económico y lo político.

Las similitudes, sin embargo, se refieren más a intentos de desarrollo frustrados.

Los ciclos económicos de bonanza, como los significados por as políticas de mercado iniciadas en los 1980, acarrearon desarrollo, estabilidad y riqueza, pero también pobreza y aumento de las desigualdades. El apetito chino por materias primas permitió en los 90 y la primera década del siglo XXI que gobiernos de izquierda y centro-izquierda en América del sur desarrollaran políticas sociales inclusivas y lograsen reducir la pobreza.

Pero según las conclusiones del libro, si los 2000 fueron los años de las nuevas clases medias latinoamericanas, la década de 2010 es la de los vulnerables: aquellos que apenas lograron salir de la pobreza durante el boom y ahora pueden caer de vuelta en ella.

Chinchilla, en su prólogo, evocó un ensayo del escritor mexicano Carlos Fuentes, que describía en los 70 un enorme edificio en Ciudad de México cuya construcción parecía eternizarse a pesar de un avance real y constante.

Nuestra incapacidad para cumplir planes y objetivos nuestra dificultad para terminar las cosas, nuestra propensión a improvisar y a preferir la salida fácil por sobre las soluciones de largo plazo siguen siendo los signos de nuestra desventura, escribió.

Y el mismo sentimiento alcanza a las propuestas de integración regional: el ideal se ha planteado y se ha manifestado en varias organizaciones, que frecuentemente se traslapan o simplemente pasan de moda por una tiempo sólo para ser revitalizadas temporalmente por algún gobierno interesado en lo que frecuentemente resulta más bien un proceso para validaciones políticas domésticas, reflejo de lo que los autores de los ensayos incluidos consideran como la debilidad institucional de la región.

Y por eso los latinoamericanos va de la desilusión al desencanto…

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS

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@CARRENOJOSE

abr

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