Enojo de AMLO con González Pérez

El encono presidencial hacia el ombudsman nacional es tal, que lo evade y lo maltrata públicamente

Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México
Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

La reunión de ayer del Consejo Nacional de Seguridad Pública, era la última oportunidad del ombudsman nacional Luis Raúl González Pérez, de hablar con el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Ninguna otra fecha asoma en el calendario cívico-político para abrirle la puerta presidencial –así sea en un evento amplio y público- para abrirle la puerta al presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), antes de que termine su gestión en noviembre próximo.

Y no, no hubo oportunidad de hablar frente a frente.

López Obrador no asistió a la Sesión del Consejo Nacional de Seguridad en la que habló González Pérez.

El Presidente apareció en el Salón Tesorería del Palacio Nacional hasta minutos después de la exposición del ombudsman y de los gobernadores –mismo lugar y mismos asistentes-, para instalar la primera sesión de la Comisión Nacional de Protección Civil.

Así que Andrés Manuel no escuchó al presidente de la CNDH señalar que mucho se ha invertido en este país en materia de seguridad y plantear que, aunque no se hayan obtenido los resultados deseados, no debe desecharse todo lo existente, ni estigmatizar y descalificar a todas las policías e instituciones de seguridad y sus integrantes.

El jefe del Ejecutivo tampoco escuchó este otro señalamiento del ex fiscal del caso Colosio:

La capacidad, honorabilidad y profesionalismo de miles de mexicanos que han comprometido su vida en esas áreas (de seguridad y justicia) no depende de épocas o gobiernos en los que ingresaron al servicio público, ni de sus filiaciones o preferencias políticas o ideológicas.

Lo cierto es que AMLO no quiere saber ya nada de Luis Raúl. Y no sólo como ombudsman.

Según nos cuentan en el equipo cercano del tabasqueño, López Obrador está tan molesto con el activismo y las recomendaciones del ex abogado de la UNAM -considera que lo traicionó-, que espera no se reelija como presidente de la CNDH.

Y más aún -porque esto linda ya no sólo con el cargo, sino en una cuestión personal-: refieren que el Presidente ha dicho que a él no lo va a usar de trampolín para convertirse en rector de la UNAM (el primer periodo de Enrique Graue como rector concluye también en noviembre).

De ahí las confrontaciones y maltrato que se han dado a últimas fechas por parte del primer mandatario y miembros de su gabinete hacia el Presidente de la CNDH -como en el caso de las estancias infantiles-, y el que AMLO no asistiera a la presentación del Informe de Labores de la CNDH el mes pasado. Hecho sin precedente desde su fundación, hace 29 años.

Tal es el tamaño del encono presidencial. Actitud que refrendó ayer de nueva cuenta.

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GEMAS: Obsequio del presidente de la Conago, Francisco Domínguez, ante AMLO: Ni todo lo que ocurrió es vicio, ni todo lo que vendrá es virtud.

POR MARTHA ANAYA 

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@MARTHAANAYA

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