“Energías renovables para todos”

Los análisis económicos no sólo deben ser útiles para identificar el avance de la macroeconomía

Manuel Mercado Béjar
Manuel Mercado Béjar / Columna Invitada / Editorial

De acuerdo con una reciente publicación en la página del WORLD ECONOMIC FORUM, China duplicó su capacidad solar el año pasado, produciendo dos tercios de los páneles solares del mundo. Así, el gigante asiático ha superado los objetivos que se había planteado en cuanto a su capacidad solar para el año 2020, estableciéndose un nuevo objetivo de 213 gigavatios de energía solar para el siguiente año. Sólo para darnos una clara idea de la magnitud de tal objetivo, eso representa cinco veces la capacidad actual de Estados Unidos.

Mientras esto sucede para incentivar, fortalecer y promover la generación de energías renovables y economías limpias, en una de las más grandes potencias del mundo, en nuestro país, se ha vuelto mucho más difícil obtener autorización para cambiar el uso de suelo de un terreno forestal para desarrollar un parque de energía solar o eólico, que hacerlo para sembrar mangos.

Ahora bien, no podemos confundirnos y debemos ser muy claros en decir que debe haber miles de sembradíos agrícolas de aguacate o mango en el país, pero en todos los casos, deben darse regulando el desmonte de la superficie sobre la que se desplantan, y subsidiando el uso de tecnologías que permitan sembrar cada vez más, en una menor superficie. Vigilar y controlar las actividades agrícolas para disminuir sus impactos es igual de indispensable que en cualquier otro sector productivo.

En este mismo sentido, mientras que se destinan miles de millones de pesos para la producción de gasolina, son casi nulos los apoyos para los vehículos híbridos o eléctricos, ni siquiera en el transporte público de pasajeros. Los combustibles fósiles tienden a desaparecer en el mundo, para abrir paso a las tecnologías más limpias, y no sólo por un tema ambiental, sino también económico. En pocos años será más barato y sobre todo eficiente, poseer un vehículo eléctrico que uno de combustión interna.

Los análisis económicos no sólo deben ser útiles para identificar el avance de la macroeconomía, sino también para tomar decisiones de política pública. Debemos decidir apoyar aquellos sectores que generan mayores impactos en la economía, con la menor huella ecológica. Jamás será válido el discurso que da relevancia al cuidado del medio ambiente sobre el desarrollo y combate a la pobreza, o viceversa. Si no entendemos que uno debe alimentar al otro, que deben complementarse y no repelerse, seguiremos buscando sin éxito, frenar el desarrollo, al tiempo de sufrir los terribles estragos ambientales.

Si decidimos promover las tecnologías de ayer, no sólo haremos que el impacto económico sea cinco veces menor, sino que el daño ambiental será 10 veces más devastador. Invertir en energías renovables garantiza progreso. La tecnología es un aliado del desarrollo. La mejor política pública es aquella que procura que las energías renovables estén al alcance de todos.

 

POR MANUEL MERCADO BÉJAR 

COLABORADOR 

@MANUELMERCADOB

abr

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