En Tierra Caliente

En la entidad existen condiciones agroecológicas únicas que hacen posible el crecimiento de la producción, como el maíz, el mango, la jamaica, el maguey mezcal, bovinos y algunas especies de mar

Jorge Camacho / Diacrítico / Heraldo de México
Jorge Camacho / Diacrítico / Heraldo de México

El pasado fin de semana estuve en la región de Tierra Caliente, Guerrero, y recorrí algunos de sus municpios. Una vez más pude comprobar y reconocer las carencias y las limitantes con las que vive en el campo gran parte de su población.

La condición de los municipios de Tierra Caliente no es distinta a la del resto de los 81 que integran el Estado. El 42% de la población se encuentra en la zona rural y 58% en las ciudades. Los indicadores sociales la ubican como una de las entidades más pobres del país.

En Guerrero, la actividad que más aporta al Producto Interno Bruto (PIB) es el Turismo, seguido por la actividad agropecuaria.

En la entidad existen condiciones agroecológicas únicas que hacen posible el crecimiento de la producción, como el maíz, el mango, la jamaíca, el maguey mezcal, la palma de coco, el limón mexicano, bovinos, apicultura y algunas especies de mar y acuícolas.

No obstante, la actividad agropecuaria y pesquera solamente aporta un incipiente 10.9% al PIB estatal y mantiene ocupada alrededor de 40% de la población de la entidad.

Es el único estado donde desde hace algunos años el fertilizante que utilizan los agricultores, principalmente los que siembran maíz, está financiado por el Estado. Ahora la promesa es que el gobierno del presidente Andres Manuel López Obrador lo entregará igualmente de forma gratuita.

La problemática es que la Cuarta Transformación ha modificado los métodos de selección de las personas beneficiadas, se han incrementado los requisitos y se ha disminuido el fertilizante que se entragará por productor. Guerrero produce el maíz que demanda.

Se siembran poco más de 480 mil hectáreas de maíz al año, entre temporal y riego, lo que garantiza más de un millon 200 mil toneladas de maíz cosechado, siendo que el consumo apenas es de un millón.

Esto se ha logrado en gran medida por la política de apoyo directo al campo con abonos, durante algún tiempo a bajo costo y, en los años recientes, con Héctor Astudillo como gobernador, de manera gratuita.

Los campesinos enfrentan hoy un problema adicional. Las autoridades federales no han entregado ni un solo costal de abono, y en ciclos agrícolas anteriores, en fechas similares se había entregado ya más de 50% del producto para utilizarse en el periodo de las aguas.

Lo que pude comprobar en mi visita a Tierra Caliente es que los responsables de la 4T ignoran casi todo sobre este asunto, desconocen cómo hacer las entregas y están bloqueados por los requisitos burocráticos.

Es irónico que quienes se dicen los salvadores de la pobreza, por ignorancia e incompetencia la fomenten en una de las regiones más pobres del país.

Una vez más, la realidad se impone sobre las palabras y los buenos deseos. Una vez más el interés político prefiere el propio beneficio que el combate real a la pobreza. Una vez más, la política muestra su lado más insolidario y cínico.

Nos esperan tiempos aciagos para uno de los estados más pobres de México, ojalá se corrija el camino.

 

DIACRÍTICO. Abrazo a la Familia Argüelles Díaz-González, de manera especial a Diego, por el fallecimiento de su padre.

 

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@CAMACHO_JORGE

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