En llamas

Emmanuel Macron hizo un llamado a abordar el tema de los incendios de la Amazonia en el G7, ya que produce 20 por ciento del oxígeno mundial

LILA ABED
Lila Abed / Columna Invitada / Opinión El Heraldo

Uno de los pulmones de la Tierra lleva más de dos semanas en llamas. La política populista de ultra derecha del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, amenaza el bienestar ambiental global.

Entre enero y agosto del año en curso, el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) de Brasil detectó un aumento de 83 por ciento de incendios respecto al mismo periodo de 2018. A través de imágenes satelitales el INPE detectó casi 10 mil nuevos incendios forestales que han afectado 68 reservas protegidas, convirtiéndose en la cifra más alta desde 2013.

Este aumento se profundizó debido a que Bolsonaro prometió desarrollar la región Amazónica para la agricultura y la minería, descuidando los compromisos que tiene con la comunidad internacional en el Acuerdo de París.

El Presidente señala a las ONG como responsables, sin aportar pruebas, de los incendios ocurridos para supuestamente llamar la atención en contra del gobierno de Brasil. Aunque no descarta que los posibles culpables de esta crisis se encuentren dentro del sector agroindustrial, el líder sudamericano estuvo forzado a atender esta crisis por la presión que recibió de potencias mundiales.

Resultó favorecedor que los incendios ocurrieron en el marco del inicio de la cumbre del G7, que se celebra en Biarritz, Francia. El presidente francés, Emmanuel Macron, hizo un llamado a abordar el tema de los incendios, ya que la Amazonia produce 20 por ciento del oxígeno mundial, lo cual se debe de enfrentar como una urgencia internacional. Bolsonaro, al estilo trumpista, tuiteó que no le compete a los miembros del G7 discutir asuntos amazónicos sin la participación de los países afectados de la región de América Latina. Como los populistas de ultra derecha tienden a tener una paranoia de proteger la soberanía nacional ante países desarrollados, Bolsonaro acusó a sus adversarios de intentar intervenir en una cuestión interna de Brasil.

Estos incendios demuestran que existen retos que aunque surgen de gobiernos locales, requieren de una acción colectiva para abatir crisis transnacionales. Tanto Trump como Bolsonaro, proponen un giro radical en política medioambiental que arriesga la estrategia internacional para desacelerar el calentamiento global. Ante el reciente surgimiento de populistas de derecha en el mundo, aunado a que expertos declaran que sólo tenemos 11 años más para evitar una catástrofe global, es de suma importancia que los países se unan para contrarrestar los discursos nacionalistas de esta clase de políticos a favor de causas que no respetan fronteras.

POR LILA ABED
POLITÓLOGA E INTERNACIONALISTA

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