En el umbral de la nueva “Guerra Fría”

La competencia se da en propiedad intelectual y dominio tecnológico, así como en influencia política

José Carreño Figueras / Columna Desde Afuera / El Heraldo de México
José Carreño Figueras / Columna Desde Afuera / El Heraldo de México

Hablar de una Guerra Fría 2.0 parece ya un lugar común entre analistas de geopolítica, que auguran un conflicto que como la primera, de 1948 a 1990, durará décadas y quizá reforme las alianzas mundiales en política y economía.

Los principales participantes, esta vez, serán EU y China, protagonistas ya de una guerra comercial –reflejada en tarifas a las respectivas importaciones y competencia por mercados con implicaciones de influencia política– pero también sobre supremacía en nuevas tecnologías, que reflejan divergencias ideológicas tan agudas como las que fueron el eje de la primera.

De acuerdo con Jim VandeHei, director del periódico electrónico AXIOSla guerra comercial no es más que una escaramuza muy pequeña en una batalla mucho más grande y más amplia por el dominio global

En su opinión será más fácil ver que esta Guerra Fría se calienta que se apaga, ante la posibilidad de una fractura entre China y Estados Unidos, que crearía dos sistemas globales y estructuras de poder rivales.

La competencia se da en propiedad intelectual y dominio tecnológico, influencia política a través de iniciativas e instituciones de asistencia económica (la Iniciativa de la nueva Ruta de la Seda de China), acuerdos diplomáticos, instituciones multinacionales (Banco de Inversión en Infraestructura de Asia como competencia para el Banco Mundial) y ventas militares (que en el caso chino pueden ser suplementadas por sus aliados rusos).

En parte la nueva Guerra Fría esta determinada por las acciones estadounidenses, tras el final de la primera con la disolución de la Unión Soviética y su alianza en 1989/91, cuando se convirtieron en la nación indispensable -en palabras de Madeleine Albright, la secretaria de Estado de Bill Clinton (1992-2000).

Sinólogos expertos citados por AXIOS afirman que el presidente Xi Jinping y su equipo han concluido que China depende demasiado de Estados Unidos para la tecnología y la agricultura.

Por lo tanto, han acelerado los esfuerzos para ser autosuficientes, al tiempo que diversifican su dependencia de EU.

Las nuevas alineaciones a lo que esto pueda llevar tienen enormes implicaciones para otros países. Las potencias buscarán sin duda consolidar sus esferas de influencia y sus alianzas económicas, pero sus socios serán participantes forzados en una guerra comercial que será la señal visible del conflicto.

Algunos en EU creen que el apoyo a China y lo que consideran como su autoritarismo, sería peligroso para el futuro de las democracias liberales; pero aceptan también que las medidas unilaterales adoptadas por el gobierno Trump, desde amenazas comerciales al retiro de los acuerdos de París sobre Medio ambiente o del acuerdo nuclear con Irán, han hecho lo suyo por alejar a Europa y otras naciones. 

Peor aún, especialistas del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York advierten que la actual Guerra Fría llega a unos Estados Unidos políticamente divididos.

 

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS

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@CARRENOJOSE

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