En busca de un candidato aceptable

La mayoría de los 11 aspirantes demócratas parecen estar sobre todo en el argumento de no ser Trump

José Carreño Figueras / Desde afuera / El Heraldo de México

Mientras el presidente Donald Trump parece fortalecerse, los demócratas parecen cada vez más preocupados por encontrar un candidato que al menos unifique a la mayor parte de sus posibles votantes.

Pero hasta ahora, la mayoría de los 11 actuales aspirantes parecen estar sobre todo en el argumento de no ser Donald Trump o de ninguna de sus políticas.

Pero mas allá de eso… el candidato elegible no parece estar entre ellos.

De entrada el actual líder del grupo de precandidatos es Bernie Sanders, el senador de Vermont que se presenta como socialista demócrata y que si bien tiene un muy leal grupo de seguidores, sobre todo, entre los jóvenes educados, preocupa a los demás demócratas tanto por su edad (78 años) como por su salud y su definición política: todavía muchos oyen socialismo como una mala palabra.

Joe Biden, el exvicepresidente es –o era– el favorito del sector centro-tradicionalista de los demócratas. Pero está en el centro de una vengativa investigación republicana sobre sus vínculos y los de su hijo Hunter con empresas ucranianas. Al igual que en el caso de Sanders hay preocupación por su edad: 77 años.

Las senadoras Amy Klobuchar y Elizabeth Warren han mostrado fortaleza y solidez política. Klobuchar es una liberal del estado de Minnesotta y Warren es una populista de izquierda de Massachussetts.

Pete Buttigieg, el joven (39 años) alcalde de South Bend (Indiana) sería ideal: políticamente moderado, veterano de guerra, educado… pero abiertamente homosexual. Y nadie está seguro de que el país esté listo para un mandatario con esa característica.

Y el género es también es el problema de Klobuchar y Warren. No se trata de su capacidad, pero son mujeres en un país donde al margen de cualquier otra cosa y sus avances sociales y políticos todavía las mujeres fuertes son vistas con recelo.

Más allá de su candidatura y una disposición a gastar sumas impresionantes por obtener la candidatura demócrata, el multimillonario Michael Bloomberg enfrenta tanto el ser judío como acusaciones de usar su riqueza para tratar de comprar la nominación.

El venerado presidente John F. Kennedy era católico y muchos se preguntaban en 1959 si los Estados Unidos estaban listos a elegir a un mandatario católico. Lo hicieron a fin de cuentas –y fue asesinado en 1963-, pero no han vuelto a elegir un católico desde entonces.

La misma pregunta se planteó respecto a Barack Obama. ¿Están listos los Estados Unidos para un presidente negro? Lo eligieron y fue un gobernante exitoso, pero su selección tuvo costos, incluso la reacción de sectores de derecha que resultó en la elección de Donald Trump y un programa de gobierno por omisión, o sea basado simplemente en deshacer lo que hizo Obama.

La ventaja demográfica de los demócratas está en la diversidad de su coalición. La desventaja política, al menos por ahora, parece en la variedad de sus aspirantes.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS

JOSE.CARRENO@HERALDODEMEXICO.COM.MX 

@CARRENOJOSE

eadp

¿Te gustó este contenido?



Escribe al menos una palabra.