Empate en el Senado

Morena impide una derrota en el Senado de la República y la oposición bloquea iniciativa presidencial

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Los partidos de oposición (PRI, PRD, MC y PAN) lograron frenar, por ahora, la reforma que impulsaba Morena para instaurar en México la revocación de mandato.

Lo extraordinario de todo es que los aliados del presidente López Obrador, el Verde y el PT, también pusieron su granito de arena para detener el ambicioso proyecto legislativo de la 4T. Se tenía previsto que este viernes sesionara el Pleno del Senado para debatir y votar lo relacionado con la revocación de mandato, la Ley de Extinción de Dominio y la Ley de Austeridad, pero la falta de acuerdos y la presión de la oposición motivaron a que se suspendiera por anticipado el periodo extraordinario.

Todos los temas quedaron congelados por 10 días, y acordaron reanudar el 1 de julio próximo.

De este hecho surgen dos lecturas: la primera es que, una vez más, el jefe de Morena, Ricardo Monreal, evitó una derrota en la tribuna y un desgaste en temas que, de antemano, rechazaban la oposición y los aliados.

Para uno de los senadores que participó en las negociaciones, en esta batalla legislativa hubo un empate técnico.

Por un lado, Morena ganó tiempo, mientras que la oposición, como pocas veces, logró imponerse en bloque.

La realidad es que Morena midió fuerzas y no tenía los votos para impulsar la reforma.

Tanto el Verde como el PT, con seis senadores cada uno, le hicieron saber que estaban a favor de la iniciativa, siempre y cuando se aprobará en una fecha diferente a las elecciones intermedias. Una dirigente del PT me dijo que siguen siendo aliados de Andrés Manuel y de Morena, pero no serán sus incondicionales. Actuarán como disidentes, me dijo, en temas que perjudiquen al pueblo.

Para los petistas, la idea de AMLO de aparecer en la boleta electoral el mismo día de los comicios no abona a la democracia. Por el contrario, da la imagen de un régimen autoritario. Ésa es la misma línea discursiva que los verdes hicieron saber a Monreal en el Senado. Y eso, junto con la conferencia que dieron hace unos días los otros partidos, hicieron que Morena diera un paso atrás y empatara el marcador, por ahora.

Unos se van y otros se quedan. Ésa es la dinámica de este momento en el PRI. El miércoles, el ex rector de la UNAM, José Narro, no sólo se bajó de la contienda por la dirigencia, sino que renunció a las filas del partido.

Provocó reacciones a favor y en contra. Lo real es que dejó una sensación de ruptura, pero esto duró sólo unas horas. Ayer la yucateca Ivonne Ortega anunció la incorporación de José Encarnación Alfaro a su fórmula, como aspirante a secretario general.

Se trata de un priista que conoce las entrañas del partido, que se sabe a pie juntillas, y casi de memoria, sus documentos básicos. Un priista que le pondrá un toque interesante a la contienda.

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Quien no quiera ser aplastado, debe negociarlo todo.

Por ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO

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