Visas de tránsito por ley para los centroamericanos

Sin Fronteras cree que si se legisla por permisos de tránsito permanentes ya no habría necesidad de caravanas

Gardenia_Mendoza
Gardenia Mendoza / Trípoide / Heraldo de México

 

Cuando en 2008 el Senado dio finalmente el sí para la creación de la primera Ley de Migración que tuvo este país, el entonces diputado José Jaques Medina, un exactivista en Los Angeles, promotor de la iniciativa, lamentó que durante la discusión del dictamen se hubiera eliminado una propuesta que llamaba visas de transmigrantes que daría 90 días de estancia a los centroamericanos.

Aún así se aplaudió el hecho de que se quitaran las penalizaciones de hasta por 10 años de cárcel que se imponían para toda persona que ingresara a México ilegalmente ¡a pesar de los millones de indocumentados que enviaba en condiciones similares a Estados Unidos! Mejor ir paso a paso, aceptó.

Más de 10 años y miles de abusos después, aquella proposición mal lograda se convirtió en el precedente de los permisos de tránsito que en días recientes entrega el gobierno de Andrés Manuel López Obrador a los centroamericanos con miras a ordenar el flujo migratorio proveniente de Centroamérica.

La política busca evitar que los inmigrantes transiten inseguros en la clandestinidad y tener un registro de los extranjeros; sin embargo, adolece de un elemento clave que sí se consideró, aunque sin éxito, en 2008: el aval de la ley.

Esta falta explica, en parte, la creación de las crecientes caravanas desde Honduras, El Salvador y Guatemala, así como el ingreso en días recientes de siete mil personas por la frontera sur: temen que el programa de visado o permiso de tránsito sea sólo una respuesta meramente coyuntural y política en lugar de una estrategia a largo plazo.

La organización civil Sin Fronteras, que ha ayudado a organizar y guiar a las caravanas más visibles, calcula que, si se legisla para que los permisos de tránsito sean permanentes, ya no habría necesidad de caravanas para cruzar México y el flujo masivo que se suscitó recientemente disminuiría. Se centraría en una migración más por inseguridad que económica: los migrantes con este último perfil tienen menos incentivos para estancarse en México, dado que los salarios son muy bajos en comparación a los que aspiran en Estados Unidos: lo pensarían dos veces antes de dejar su patrimonio y familia. Como sea, el gobierno mexicano ha reconocido que el flujo de centroamericanos continuará y quizás sea tiempo de tomar al toro por los cuernos y hacerlo bien, ¿cuál sería el costo de formalizar las visas de tránsito como una política de Estado, regularlas e incluirlas en la Ley de Migración? ¿Que se vacíe Centroamérica? Es poco probable.

El nivel socioeconómico de la migración —con un nivel promedio de instrucción de tercero primaria— apenas les permitiría ganar poco más que el salario mínimo para comer, lejos de hacer un capital o enviar algún tipo de remesa y, en caso de que los migrantes profesionistas, nunca está de más sumarlos a un proyecto. Paso a paso.

 

*Periodista

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