El valor de la gratitud

Hacer marketing es intercambiar valor. Algo simple como la gratitud incrementa el poder de una marca

El valor de la gratitud

Estimado fan, en tiempos recientes declaraciones hechas por figuras del futbol mexicano resonaron: El delantero argentino Mauro Boselli se marchó a Brasil, no sin antes comentar que en suelo azteca sacrificó su llamado a una posible convocatoria a la selección de su país.

La vidriera de México no se compara, dijo.

Su compatriota Iván Marcone, que se fue del Cruz Azul al Boca Juniors, balconeó al nuevo seleccionador del Tri, Gerardo Martino, al decir que lo buscó para ofrecerle una convocatoria como naturalizado. Repuso que lo rechazó porque su sueño es llegar a la albiceleste. Vamos, ni siquiera un gracias pronunció públicamente por el hecho que él mismo reveló a la malagueña.

De forma contrastante a los mencionados, su paisano Bruno Marioni dijo en su retorno al futbol mexicano, ahora como técnico de Pumas, que le agradecía mucho a Hugo Sánchez las lecciones involuntarias que le dio cuando fue su pupilo y resultó campeón en el Clausura 2004.

La gratitud es un sentimiento de cada ser humano, pero que cuenta y se cuantifica cuando influye en la imagen pública. De hecho, es una inversión a futuro para una sociedad que recuerda más lo negativo de todo, y es un aporte fundamental para el valor de la marca personal.

Ahora bien, ser agradecido no es fácil, y cuando se percibe, mejora el halo de la proyección profesional.

El extécnico de Chivas Matías Almeyda procura ser agradecido en cada oportunidad que se le presente, aunque se perciba que tras su paso por el club rojiblanco un aparente complot de caballeros se empeña en obstaculizarlo: Podré tener errores, pero si una virtud tengo es la honestidad y sé agradecer, dice y se desmarca, para driblar con recepción dirigida los comentarios lógicos sobre las aún oscuras razones que lo sacaron del equipo, a pesar de la inobjetable gran calidad de su trabajo.

La vida da muchas vueltas; lo importante es no perder el eje. Quienes lo comprenden son un poquito mejores. Y como gratitud es el tema, este servidor aprovecha para agradecer a la familia de El Heraldo de México la confianza depositada durante un año y 10 meses que apareció esta columna dedicada al fan y su papel en los negocios deportivos, la bandera de este columnista durante ya nueve años, tras ser egresado de la Universidad Europea, en el programa de la Escuela de Estudios Universitarios del Real Madrid.

Seguramente seguirán los éxitos para esta casa editorial que serán disfrutados a distancia, porque como en cada escala en el trayecto, quedan grandes amigos y compañeros. Continuará esta charla contigo en otro espacio, estimado fan, porque falta mucho por compartir.

Por favor, para enterarte, sigue en Twitter y todas las redes a @HectorQuispe. Así que GRACIAS a todos, siempre, y de manera especial a ti. Recuerda que en esta vida terrenal todo puede sumar o restar, pero tú eliges la cuenta.

 

Por HÉCTOR QUISPE

@HECTORQUISPE

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