El triunfo irreversible de la cannabis medicinal

La SCJN sentenció que se concrete el marco jurídico secundario que permita implementar toda la cadena de la mariguana medicinal

Jesús Ángel Duarte Téllez   / Heraldo de México
Jesús Ángel Duarte Téllez / Heraldo de México

Como un hito en la lucha por el reconocimiento a la cannabis medicinal como alternativa para mejorar sustancialmente la salud de las personas, el miércoles 14 de agosto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación concedió de manera unánime un amparo (57/2019) a un menor de edad con discapacidad y padecimientos epilépticos que requiere un tratamiento con derivados de la mariguana, ordenando que se reglamente –con un plazo fatal– el uso terapéutico de la cannabis ante la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, quienes han incurrido en un incumplimiento que se ha prolongado durante 20 meses al mandato que estableció la reforma en la materia a la Ley General de Salud, que entró en vigor desde el 20 de junio de 2017.

Por ello, ahora la Suprema Corte de Justicia de la Nación sentenció que a más tardar en 180 días hábiles sea concretado el marco jurídico secundario que permita implementar a nivel nacional toda la cadena de la mariguana medicinal, o de lo contrario se estaría ante un desacato judicial con posibles consecuencias de tipo penal, en caso de que no se aterrice mediante la política pública.

Éste es un triunfo histórico de Carlos y su madre, Margarita Garfias, pero también representa una victoria emblemática para las decenas de miles de familias que tienen esperanzas fundadas en los beneficios médicos que ha demostrado tener la cannabis, principalmente en casos de epilepsia, pero con el potencial de ayudar significativamente en el tratamiento de enfermedades como la esclerosis múltiple, artritis, glaucoma, Parkinson, Alzheimer, migrañas y otras.

Recordemos que, a pesar de que la mariguana es legal en nuestro país para fines medicinales, hasta ahora la única manera de tener acceso a este tipo de productos ha sido a través de procesos complejos y burocráticos de importación, precisamente por la falta de disposiciones reglamentarias que ha bloqueado en la práctica las actividades de producción, cultivo, distribución y comercialización, entorpeciendo y encareciendo las opciones terapéuticas para los pacientes y sus familias en nuestro territorio.

El fallo del máximo tribunal tiene repercusiones mayúsculas: no sólo garantiza los cuidados médicos del adolescente que obtuvo la protección de la justicia, sino que refuerza el camino de la judicialización de los derechos sociales fundamentales, en este caso el derecho a la salud, extendiendo además los beneficios al tener efectos generales para la población (con la reglamentación instruida).

Los derechos son para ejercerse y hacerse valer, no para convertirse en letra muerta o extraviarse entre el polvo de los libros y las abstracciones en las aulas de las clases de derecho; la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es para vivirse, no sólo para estudiarse o comprenderse.

Llegó la hora de volver exigibles para toda la sociedad, los progresos imparables de la ciencia y la medicina.

Por Jesús Ángel Duarte

Internacionalista

@duarte_tellez

edp

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