El triunfalismo del PRI

Nadie vio a un “Pepe Toño” seguro, contundente, agresivo, tirando golpes al puntero. Por el contrario, se vio fastidiado, temeroso, bueno ni de economía habló

El triunfalismo del PRI

# AGENDA CONFIDENCIAL

 

El triunfalismo que demostró el dirigente nacional del PRI, René Juárez Cisneros, después de que terminó el tercer debate de los candidatos a la Presidencia de la República, hizo recordar a los observadores políticos algunas escenas, igual de eufóricas, de la elección del 2000, cuando Francisco Labastida Ochoa, El Perfecto Fracasado, como lo calificó Roberto Madrazo, se encaminaba a una estrepitosa derrota.

Hace dieciocho años, Labastida estaba contra las cuerdas y sus contrincantes – Cuauhtémoc Cárdenas y Vicente Fox– lo vapuleaban en todos los rounds por lo que visitó la lona en tres ocasiones, recibiendo la cuenta de protección, mientras que una buena cantidad de priistas, angustiados, por la madriza, le gritaban a su manejador: Tira la toalla, tira la toalla…, pero no lo hizo.

El martes por la noche,  René Juárez dijo:  José Antonio Meade ganó el tercer debate presidencial y ahora se enfila al triunfo electoral el 1 de julio; Pepe Meade llegó fuerte al debate, en un segundo lugar consolidado y construyendo la victoria. Volvió a ganar porque es un hombre que tiene una enorme serenidad, experiencia, capacidad y temple, subrayó.

¡Ah chingá! Exclaman los observadores, la opinión pública y  buena parte de la sociedad, quienes presenciaron el encuentro, y vieron a un Meade desganado, aburrido, sin condición de líder, y en ocasiones fuera de lugar; no tiró un solo golpe cuando Andrés Manuel López Obrador le puso en bandeja de plata las cifras de varios cientos de miles de miles de millones de pesos, con los que pretende subsidiar los programas sociales que promete a sus fanáticos seguidores. Y eso que lo suyo, los suyo – de Meade—son los números, el crecimiento económico, la pobreza, la desigualdad. En ese tema debió exhibir la ignorancia del tabasqueño, y decirle a los jodidos: No se dejen engañar por este farsante.

Nadie vio a un Pepe Toño seguro, contundente, agresivo, tirando golpes al puntero. Por el contrario, se vio fastidiado, temeroso, bueno ni de economía habló.  No faltan quienes dicen que en los establos de Alazraki – donde supuestamente lo entrenaron—le tomaron el pelo, pues en lugar de prepararlo para el debate decisivo, lo prepararon para una contienda de peso mosca.

Bueno, otro que parece estar tomándole el pelo a los priistas es el dirigente del PRI, quien declaró: Venimos de abajo hacia arriba, traemos un ritmo verdaderamente impresionante: caballo que alcanza, gana, y vamos a ganar el 1 de julio, aunque pidió que, si alguien quiere dar un voto útil, que se lo dé a Pepe Meade, porque es el candidato más preparado y experimentado, el que tiene mayor conocimiento de los problemas y de sus soluciones, recalcó. ¡Yyyyyy!  Expresan los malosos del tricolor.

AGENDA PREVIA

Entre los nombramientos que en el debate anunció Andrés Manuel López Obrador, se le olvidó incluir a Julio Scherer Ibarra, quien ha manifestado a sus clientes y amigos que será el Procurador General de la República, si Alfonso Romo lo deja pasar. Si se le hace la PGR, el que debería pensar en poner pies en polvorosa es Francisco Gil Díaz, ¿Y yo por qué? Podría responder Paco.  Pues porque como secretario de Hacienda quiso entambar a Julio, nada más y nada menos.

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónBolsa de red: El must del verano

Bolsa de red: El must del verano