El terror de los bancos

Con una carrera técnica en computación y 31 años de edad, Héctor “N” hackeó y robó durante cinco años

Alfredo_Gonzalez
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Junto con un ejército de hackers, Héctor vulneró la seguridad de diversas instituciones bancarias y cual huachicolero perforó sus entrañas para saquear millonarias sumas de dinero que todavía siguen cuantificando las autoridades.

Estiman, sin embargo, que lo obtenido por este joven y su banda Bandidos Revolutions Team podría ser igual o mayor a la de cualquier cártel del narcotráfico.

La diferencia es que estos malhechores cibernéticos nunca dispararon una bala para cometer sus fechorías.

Es más, los únicos hombres armados que trabajaban para ellos eran contratados en empresas de seguridad privada, y éstos ni siquiera sabían a qué se dedicaba su patrón.

Todo lo hicieron con inteligencia artificial.

Tan sofisticado era el concepto de su negocio, que su principal centro de operaciones, ubicado en una de las mejores zonas de León, Guanajuato, podría ser la envidia de cualquier startup de Silicon Valley, en San Francisco, California. No aspiraban a ser cualquier empresa de tecnología. Sus instalaciones estaban inspiradas en Google, el principal motor de búsqueda en internet.

Héctor, conocido como H-1 o Bandido Boss, inició su próspero negocio en 2014, ofreciendo bajar deudas a cuentahabientes.

Vulneraban los códigos de seguridad de los bancos, y si una persona debía 5 mil pesos, por ejemplo, le pagaban 2 mil y los hackers se quedaban con mil. Así fue como empezó a involucrar a toda su familia y, cuando se dio cuenta, el equipo resultó insuficiente, por lo que designó a una persona para que reclutara a hackers profesionales.

De acuerdo con un avance de las investigaciones, a la que tuve acceso, esta organización logró reclutar a varios de sus integrantes a través de redes sociales.

También realizaron diversas invitaciones a otras organizaciones de hacking tanto nacionales como extranjeras, como Hacking México y Hack Urbano. Además, hicieron una alianza con otros grupos de hackers entre los que destacan R2, Monster Cook, Cibercobrizo y Skull.

Y fue así como de cobrar comisiones por pagos de deudas bancarias, pasaron a romper los códigos de seguridad de cajeros automáticos de bancos, haciendo de ese delito un próspero negocio de la noche a la mañana. La semana pasada, Héctor y seis de sus cómplices fueron arrestados por integrantes de la Unidad de Investigación Tecnológica de Operaciones Cibernéticas de la Fiscalía General de la República. Les aseguraron 11 propiedades, 27 autos de lujo y 20 millones de pesos en efectivo. Todavía falta saber cuánto dinero movían en el negocio inmobiliario y en paraísos fiscales como Panamá e Islas Caimán. Lo que llama la atención, más allá de la creatividad de un joven con carrera técnica, es que las autoridades tardaron cinco años para descubrirlo. ¿Cómo pudo hacerse de tantas propiedades y negocios sin que nadie se diera cuenta?

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer.

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@ALFREDOLEZ

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