El tejido humano que nos une

Sin olvidar que hay diferencias que nunca desaparecerán entre los componentes de la ciudadanía israelí, hay casos que las superan y se remontan sobre la divisiva campaña

Jana Beris
Jana Beris / Columnista El Heraldo / Periodista

En medio de la crisis política aún no resuelta en Israel, es difícil ver un horizonte de unidad y menor polarización que la actual, aunque haría bien al país .

Sin olvidar que hay diferencias que nunca desaparecerán entre los componentes de la ciudadanía israelí, hay casos que las superan y se remontan sobre la divisiva campaña electoral, para dar ejemplos concretos que inspiran fe en el ser humano y la convivencia en el país.

En el Departamento de Nefrología del Centro Médico Rambam en Haifa están hospitalizados dos israelíes, un hombre judío y una mujer árabe musulmana, recuperándose ambos de trasplantes de riñón de donantes vivos. Se trata de Israel, de 35 años, de Kiryat Bialik, y de Hanan de 45, de Shfaram.

Los trasplantes de riñón se llevaron a cabo unas pocas horas antes de la apertura de las urnas en las últimas elecciones, explica el comunicado difundido por el Rambam. Hanan recibió una donación de riñón de Idó, residente en la localidad de Oshaia en la Galilea, mientras que Israel recibió una donación de riñón de Aida de Shfaram. Se trata de un procedimiento aún relativamente raro en Israel, conocido como ‘trasplante altruista cruzado'.

Todo comenzó de una forma sencilla. Idó de Oshaiá iba a donar un riñón de modo altruista a Israel de Kiryat Bialik, en el marco de la intensa actividad de la asociación ‘Matnat Jaim’ (Regalo de Vida) que ha logrado más de 700 trasplantes renales. Al mismo tiempo, Aida de Shfaram quería donar un riñón a su cuñada Hanan. Pero un examen a fondo en la unidad de control de trasplantes en el departamento de Nefrología, mostró que Idó no era un donante apropiado para Israel ni Aida para Hanan, resumió un comunicado del Rambam: como dice un poema en hebreo, quedó claro que todos somos ‘un mismo tejido humano. Resultó que Idó era compatible para donarle el riñón a Hanan y que Aida lo era para donarle a Israel'. Fue así que nació el ‘trasplante cruzado’. Lo especial de esta situación fue resaltada por los cirujanos y médicos encargados de los trasplantes y su seguimiento, una combinación de expertos árabes y judíos.

Idó y Aida fueron los primeros en entrar al quirófano. El cirujano encargado del trasplante fue el profesor Ahmed Asalia del departamento de cirugía general. Primero sacó a cada uno el riñón a donar, al que se colocó en las condiciones necesarias para poder hacer el trasplante. Israel y Hanan fueron llevados al quirófano. Los equipos de cirugía vascular encabezados por el director del Departamento, Dr. Toni Karram y el profesor Sam Nitzki –árabe cristiano y un judío– trabajaron para trasplantar exitosamente los órganos extraídos.

Idó y Aida volvieron recuperados a casa; Israel y Hanan convalecen en el departamento de Nefrología, encabezado por Soher Assady, médica árabe musulmana. Y Rawi Ramadan, director de la unidad de seguimiento de trasplantes de riñón.

El feliz padrino del proceso fue el Rabino Yeshayahu Haber de la asociación Matnat Jaim, que llegó al hospital con obsequios. Es un logro que recalca la unidad a la que se puede llegar entre los distintos sectores de la población, declaró. Y para mí, esta es la belleza y el significado de Matnat Jaim el regalo de vida.

POR JANA BERIS
PERIODISTA


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