El T-MEC, en el aire

El tema no está en cuanto a la aprobación del convenio, sino cómo y cuándo lo hará el Congreso de EU

José Carreño Figueras / Columna Desde Afuera / El Heraldo de México
José Carreño Figueras / Columna Desde Afuera / El Heraldo de México

La suerte del acuerdo comercial entre EU, México y Canadá está en el aire.

La duda está en la postura estadounidense, que a fin de cuentas es el eje del convenio. México ya ratificó el acuerdo (T-MEC por sus siglas en español) y Canadá está ahora en un proceso electoral que le impedirá tomar acciones antes de noviembre, pero nadie espera que tenga mayores reparos en hacer lo propio.

El tema no está en cuanto a la aprobación del convenio, sino cómo y cuándo lo hará el congreso estadounidense. El punto está menos en los cuestionamientos de algunas previsiones –al margen de su validez– sino en el momento político estadounidense, y ese es complicado por la inminencia del año electoral.

Por lo pronto, la atención está centrada en el calendario y la agenda del Congreso, específicamente en la Cámara baja que domina la oposición demócrata y en la que los cuestionamientos del T-MEC son temas específicos y sujetos a negociación: garantías laborales en México –sobre todo respecto a salarios–, medio ambiente, precios de medicamentos y garantías de aplicación.

De hecho, según reportes de prensa, el Congreso está a la espera de que la oficina del Representante Presidencial estadounidense para Comercio Internacional, Robert Lighthizer, presente propuestas que lleven a resolver las demandas demócratas. 

Pero el problema real trasciende el T-MEC. El acuerdo que reforma el ya existente Tratado Norteamericano de Libre Comercio (TLCAN) puede ser un punto brillante para la campaña electoral de Trump, que lleva un año en una guerra comercial con China y muy pocos triunfos que mostrar por ello.

Los demócratas aún deben decidir, sobre todo, si van adelante con propuestas de iniciar un proceso de impugnación constitucional de Trump, que en términos reales no tiene otra meta que hacer ruido político.

De hecho algunos legisladores demócratas que ganaron distritos republicanos en las elecciones de 2018 piden la aprobación del USMCA para satisfacer a sus votantes.  

Pero las negociaciones se suspendieron durante las vacaciones de agosto y el congreso reanudó sesiones el martes nueve de septiembre, pero hará un nuevo receso a principios de octubre. 

Los partidarios del acuerdo subrayan entre otras cosas que con todo y los problemas, incluso las quejas sobre los problemas salariales mexicanos, Canadá y México son los principales socios de EU, pues adquieren un tercio de sus exportaciones con doce millones de empleos involucrados.

Un sector demócrata, aliado del resurgente movimiento sindical, demanda tiempo y la renegociación de partes del texto para corregir lo que consideran como continuación de las prácticas negativas del TLCAN. Rosa de Lauro, una influyente diputada vinculada con el movimiento laboral apuntó la semana pasada que la votación del acuerdo podría ser retrasada hasta principios de 2020.

Pero no hay memoria de que el congreso estadounidense haya ratificado tratados comerciales en año electoral, y 2020 es uno de ellos. 

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS

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@CARRENOJOSE

edp

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