El sharenting o las consecuencias de compartir

Algunas aplicaciones móviles pueden poner en riesgo la privacidad de menores de edad en las redes sociales

Naldy Rodríguez / Columnista de El Heraldo de México
Naldy Rodríguez / Columnista de El Heraldo de México

El crecimiento vertiginoso que han tenido en la última década las redes sociales y aplicaciones móviles en México, ha hecho de los nativos digitales una generación expuesta que ha perdido el derecho a la intimidad.

Ya sea por sus padres, migrantes digitales, o por iniciativa propia, los niños y niñas que nacieron en la generación posmilenial han estado expuestos toda su vida al escrutinio público.

Y ahora ellos no saben diferenciar entre lo público y lo privado.

Sin alcanzar a ver los peligros reales en las redes sociales, como el acoso cibernético y el grooming , tienen una necesidad imperiosa de grabarse en video para verse en diferentes plataformas digitales como sus youtubers favoritos.

Desde su creación, por ahí de 1969, el principal uso que ha tenido internet en México es para entretenimiento y educación.

Los usuarios son cada vez más jóvenes, como lo confirma la última Encuesta sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información, aplicada por el Inegi en 2018.

Ese instrumento señala que en nuestro país hay en total 74.3 millones de personas de seis años o más que utilizan internet, cifra que representa un crecimiento de 4.2 por ciento con respecto a lo reportado en 2017.

También permite ver el comportamiento por grupo de edad poblacional, donde el porcentaje de niñas y niños que utiliza internet es mayor que el grupo de adultos de 55 o más años.

El sharenting, palabra en inglés que se deriva de share (compartir) y parenting (paternidad), es una nueva práctica que persiste, donde los adultos exponen contenidos vergonzosos de personas menores de edad en las redes sociales.

Ahora que tienen ocho o 10 años esos infantes no alcanzan a diferenciar esa delgada línea que delimita su privacidad.

En los últimos meses se han convertido en usuarios asiduos de TikTok, una aplicación de origen chino que sirve para crear y compartir videos cortos de tres a 60 segundos, algunos musicales y otros con diferentes tonos de voz.

Quienes nacieron en el medio digital, en el boom de las redes sociales, en la popularización de las tabletas y en la masificación del wifi, están conectados a esa red con cuentas abiertas.

Con lo anterior, niños, adolescentes y adultos están exponiendo sus espacios más personales, sin pensar en todos los depredadores sexuales que hay en las redes digitales.

Ante los riesgos latentes, reales, palpables que sobre pasan el espacio virtual, los menores de edad deberán cuidarse en el entorno físico, pero también en el digital. Mientras eso no pase, los adultos debemos asumir la defensa de su espacio privado y virtual.

POR NALDY RODRÍGUEZ

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