El salpicadero de Pemex

Lo relevante del combate a la corrupción del gobierno de la 4T es que parece que ahora sí caerán los peces gordos

Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

Los salpicados por la corrupción en Pemex y otras instituciones se defienden como gatos boca arriba. Argumentan que nada tuvieron que ver en los chanchullos de la nueva empresa productiva del Estado, ocurridos en el sexenio pasado; que nunca autorizaron operaciones fraudulentas, ni ordenaron que se recompraran empresas como Agronitrogenados y Fertinal en condiciones financieras desastrosas, ni otorgaron contratos de exploración y explotación a los cuates y posibles socios de los funcionarios
de más alto nivel. Insisten los inculpados o balconeados, que siempre se condujeron de acuerdo con la ley, que su conducta fue intachable en los cargos que ocuparon.

Por otro lado, están aquellos ex funcionarios, también embarrados por la inmundicia, que afirman que sólo recibieron instrucciones de arriba. Y todo indica que al menos Emilio Lozoya Austin, ex director de Pemex, y a quien la Fiscalía General de la República acusa de posibles actos de corrupción, como lavado de dinero, se acogió a la figura de testigo protegido para soltar toda la sopa.

En su carta dirigida a la opinión pública – 10 de junio pasado— en donde se quejó de una persecución mediática desde 2017, arbitrariedades, violaciones y otras cosas horribles, Lozoya expresó: Quiero manifestar que en el momento que la Fiscalía General de la Nación me dé las garantías a las
que tengo derecho, de inmediato estoy dispuesto a colaborar , y manifestar la verdad histórica y jurídica de todos los hechos suscitados en el periodo en el que me desempeñé como Director General de Petróleos Mexicanos , en donde aclararé que funcionarios del nivel que sea, intervinieron en lo que hoy se investiga. Reitero que siempre he estado dispuesto a decir la verdad, con las consecuencias que haya para cualquier persona….

Para los observadores no es casualidad que ocho días después de la mencionada carta se mencione en Estados Unidos que según un informante, Enrique Peña Nieto es investigado por un presunto soborno en la compra-venta de Fertinal, realizada por Pemex en 2015, y que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya declarado que se
indagará la responsabilidad de Peña Nieto en la operación.

Como siempre ocurre en estas acusaciones, Peña Nieto respondió en su cuenta de Twitter que lo quieren inculpar de mala fe. Rechazo categóricamente las imputaciones en mi contra, publicadas esta mañana en distintos medios y atribuidas a un supuesto informante… no es la primera vez que se pretende inculparme de mala fe y sin fundamento alguno. Por supuesto, mienten, agregó.

¡Si no fue Peña, entonces quiénes autorizaron los chanchullos de Agronitrogenados, Fertinal y otros que la Fiscalía General de la República está investigando? ¿Los ex secretarios de Hacienda y de Energía? Vamos a ver qué dice el informante o el testigo protegido.

Por lo pronto, lo relevante del combate a la corrupción del gobierno de la 4T, es que parece, nada más parece, que ahora sí caerán los peces gordos, sea quien sea, incluyendo expresidentes, exsecretarios y otros exfuncionarios de menor nivel que supuestamente participaron en el negocio.

Por Luis Soto

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