El robo del año

Todo el dinero usado en las precampañas nos fue robado a los ciudadanos. Y una cadena institucional es cómplice

El robo del año

Se trata del presupuesto electoral más alto en la historia de México, lo ha reconocido Lorenzo Córdova, presidente el INE. Terminaron las precampañas en las que todos los partidos políticos nos han tomado el pelo, pero la burla continúa. El botín: 2 mil 148 millones 166 mil 623 pesos para los nueve partidos políticos nacionales, sólo en gasto electoral, informó la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Nacional Electoral.
Es una tomada de pelo y ustedes ya los saben: durante casi dos meses los partidos se gastaron a razón de 1 millón de pesos diarios con el fin de elegir los candidatos. Falso, Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Andrés Manuel López Obrador no tenían competencia real. Lo que implica que ese dinero se usó para posicionar a los candidatos que finalmente aparecerán en las boletas. Se robaron dinero del INE, que dinero nuestro, de la ciudadanía. Nos robaron. Esa es uno de los absurdos de la democracia. Los votantes entregamos el poder para que otros representen nuestros intereses, generalmente partidos. Y esos representantes, luego actúan en contra nuestro.
Este es un robo legal, consentido por todos los consejeros electorales, pero robo al fin. ¿A cambio de qué? El robo del año, que sumado al presupuesto general de los partidos, alcanzará un total de 6 mil 702 millones. Y eso, por supuesto, es apenas lo que deberá ser declarado. No es secreto que los partidos reciben millones y millones de fuentes privadas. Ni Vicente Fox, ni Felipe Calderón, ni Enrique Peña llegaron a la presidencia solamente con el dinero del financiamiento público. Los “amigos” de Fox, la relación con el zar de los casinos que habría guardado Calderón, el Pemexgate de Peña. Un escándalo postelectoral relacionado al dinero ilegal los ha salpicado a todos por igual.
El robo del año sucede cada sexenio. Y no, no tiene que ver con que el financiamiento público asegura transparencia y que los políticos no contraerán compromisos con el empresariado. Falso. Eso sucede de todas formas, pero en los países en los que los aportes privados están permitidos y publicados, uno al menos sabe a lo que se atiene.
Esta semana nos internamos en el período de intercampañas. Nuevo en la ley, no soluciona nada. Las candidatos no pueden promover el voto pero veremos hasta el 30 de marzo unos 13.7 millones de spots en radio y televisión para los partidos. Mismos que, como se trata de concesiones estatales, no son pagados a quien los transmite. Todo es una gran simulación que no sólo menosprecia la inteligencia del electorado, también se sirve del dinero de la recaudación federal. Así, esta ley electoral no ha garantizado ni más transparencia, ni campañas más cortas ni menos dinero erogado. Y eso no sólo es responsabilidad del INE, sino de quienes escribieron y votaron una ley plagada de absurdos. Pero, claro, esos fueron precisamente los representantes de los partidos. Esos que nosotros elegimos directa o indirectamente, y que no tienen pruritos en actuar en contra nuestra. Así de sencillo.

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@gabrielbauducco

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