El riesgo del retroceso institucional en México

Los avances logrados en las últimas dos décadas en materia de desarrollo de proyectos y respeto de procesos legales para conformar las carteras de inversión hoy se ven vulnerados

Fausto Barajas / Articulista invitado / Heraldo de México
Fausto Barajas / Articulista invitado / Heraldo de México

México es un país con instituciones frágiles. Esto no es una opinión, es un dato: estamos en el lugar 102 de 113 países en el ranking mundial de Estado de Derecho realizado por el Wolrd Justice Project. Ahí también se observa que en el subíndice de restricciones a los poderes de gobierno, México ocupa el lugar 83; en materia de aplicación regulatoria el 87; en justicia civil el 100; y en justicia penal el 105 de 113.

En este contexto se da la llegada de un nuevo gobierno, caracterizado por una lógica vertical y caudillista que pone en riesgo las instituciones frágiles de México. El retroceso institucional se ve amenazado desde los frentes siguientes:

Finiquitar el servicio profesional de carrera, que permitía a los profesionales ocupar puestos del gobierno federal por méritos propios y como resultado de un concurso de selección que acreditaba su capacidad para desempeñar la función pública que les era encomendada.

Si bien este servicio nunca estuvo en pleno vigor, y que se vulneró durante el gobierno de Peña Nieto, AMLO pondrá los calvos al ataúd con la bandera de la austeridad a rajatabla y la toma de decisiones sin revisar las capacidades o responsabilidades requeridas en los puestos. Esto ya está desplazando a muchos funcionarios experimentados en áreas clave.

Vulnerar los procedimientos legales de los proyectos. Los avances logrados en las últimas dos décadas en materia de desarrollo de proyectos y respeto de procesos legales para conformar las carteras de inversión hoy se ven vulnerados. Muestra de esto fue la cancelación del aeropuerto que generará el daño patrimonial que a los mexicanos nos costará 120 mil millones de pesos. Lo mismo se ve con el impulso a obras como refinerías y tren Maya sin que medie análisis técnico.

Erosionar la división de poderes. El funcionamiento sano de una democracia requiere de contrapesos en el poder, pero con la mayoría de Morena en el Congreso y la supeditación plena de los legisladores al presidente, se erosiona por completo la división de poderes. El riesgo de que AMLO también ataque al Poder Judicial y lo quiera supeditar a su poder es enorme.

Las consecuencias del retroceso institucional se pueden observar de las tres siguientes formas:

Afectaciones a las Finanzas Públicas a través del incremento del costo de los proyectos de inversión mal preparados, daños patrimoniales como el ya mencionado caso del aeropuerto y la toma de decisiones sin obtener las mejores condiciones para beneficio del Estado mexicano.

Reducir la cultura de desarrollo de proyectos y generar una temporada abierta a la improvisación con los costos que esta implicaría.

Daños ambientales irreversibles. Ejecutar proyectos sin respeto a la normatividad ambiental con la justificación de cumplir urgentemente las decisiones presidenciales, por ejemplo, la devastación de cientos de hectáreas de selva y manglar para construir una refinería o un tren.

La mayor consecuencia de un retroceso institucional estará en la oportunidad perdida, de construir instituciones que hagan de México un país con mayor competitividad, que genere condiciones de crecimiento y que reduzca la pobreza. El personalismo de AMLO terminará afectando a quienes más dice defender: los pobres.

 

ECONOMISTA Y ESPECIALISTA EN POLÍTICA PÚBLICA

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