El pueblo pone, ¿y quién dispone?

La desesperación de los alcaldes surgió al ver que se eliminó una cuarta parte del subsidio para el Fortalecimiento del Desempeño en materia de Seguridad

Ana Lilia Herrera / Diputada Federal PRI / Columna Editorial
Ana Lilia Herrera / Diputada Federal PRI / Columna Editorial

En el ejercicio de gobierno hay temas importantes y otros irreductibles, autoridades que asumen su responsabilidad frente a la realidad y otras que reparten culpas y consejos, pero no ofrecen alternativas de solución.

Los alcaldes recibidos en Palacio Nacional con gas lacrimógeno no representan un movimiento político, sino a la sociedad que los eligió; fueron mandatados en las urnas y en el artículo 115 constitucional, para brindar servicios como agua potable, drenaje, recolección de basura, alumbrado y la seguridad pública en sus modalidades preventiva y de tránsito.

Les dijeron que se equivocaron de ventanilla, porque la Cámara de Diputados es la responsable de aprobar el presupuesto, sí, pero a propuesta de la Secretaría de Hacienda, que depende del Presidente de la República, a quien desde julio de 2018 y por escrito, los integrantes de la Conferencia Nacional de Municipios de México, que agrupa a presidentes municipales de todos los partidos políticos, invitaron para tener un diálogo abierto que generara acuerdos y colaboración.

La reunión no sólo no ha podido concretarse, sino que el proyecto de presupuesto enviado a la Cámara baja no asigna recursos a ninguno de los siete fondos municipalistas que se eliminaron en el Presupuesto de 2019.

Habían sido pacientes esperando quizás que los ahorros generados del combate a la corrupción, permitieran atender de mejor manera las múltiples exigencias de la realidad que siempre toca primero a la puerta del Ayuntamiento, pero tal vez se alarmaron al ver el letrero colocado hace unas semanas en la Comisión Legislativa de Federalismo y Desarrollo Municipal, advirtiendo que, como este año no se espera la apertura de Presupuesto para apoyar a los estados y municipios, no se abrirá ventanilla para recepción de proyectos.

Aunque quizá la desesperación de los alcaldes surgió al ver que se eliminó una cuarta parte del subsidio para el Fortalecimiento del Desempeño en materia de Seguridad Pública, es decir, disminuirá mil millones de pesos para el siguiente año el recurso para combatir a la delincuencia que se encuentra en las calles del territorio que gobiernan.

Lo cierto es que conforme avanza la discusión del Presupuesto federal para 2020, se revela el rostro autoritario de la autodenominada Cuarta Transformación y aumenta la inquietud de quienes, al igual que el Presidente de la República, también fueron electos por un pueblo que desea recuperar la tranquilidad con policías mejor capacitados, certificados y pagados, así como certeza y transparencia en el uso de los recursos públicos.

Los alcaldes que acudieron a la capital del país en busca de diálogo ya recibieron una disculpa pública por el recibimiento con gases, pero todavía no tienen una solución. Estamos a tiempo, sólo recordemos que no aceptarán la ruta que la mayoría legislativa que conforman Morena y sus aliados les ofreció el año pasado, porque —reclamaron— nos vieron la cara haciéndonos traer infinidad de proyectos que terminaron en la basura.

POR ANA LILIA HERRERA ANZALDO

DIPUTADA FEDERAL POR EL PRI

@ANALILIAHERRERA

eadp

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