El primer semestre rojo

Nuevo León, Tabasco y la Ciudad de México reportan los incrementos más altos en homicidios

Carlos Zúñiga / Acceso Libre / Opinión El Heraldo de México
Carlos Zúñiga / Acceso Libre / Opinión El Heraldo de México

Un video de 155 segundos comenzó a circular rápidamente en las redes sociales de los habitantes de Silao, Guanajuato. En él aparecen en primer plano dos hombres desnudos, vendados de los ojos, custodiados por 7 hombres encapuchados y fuertemente armados. Dos les apuntan directamente a los sometidos.

Una voz informa que a Silao ha llegado La línea, grupo élite de las 4 letras. Se refiere al Cártel Jalisco Nueva Generación. Y viene un interrogatorio en el que el hombre amenazado confiesa una serie de crímenes cometidos por él y su hermano. La voz advierte que lo mismo le va a pasar a todos los rateros, secuestradores, extorsionadores y a los que se metan con los empresarios. Luego, en el mismo mensaje, se adjuntan 3 fotografías en las cuales se aprecian cuerpos descuartizados. Se trata de los dos hombres del video.

Este es el nuevo episodio de violencia que azota al Bajío, una zona particularmente afectada por el fenómeno en lo que va del año. Región en la que el poderoso Cártel Jalisco pelea una cruenta batalla con grupos locales. Y es un reflejo de las cifras que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó el jueves por la noche, cuando se conoció que el de Andrés Manuel López Obrador ha sido el arranque más sangriento de los últimos sexenios.

De acuerdo a estos datos, hecho a partir de las denuncias y cifras de todos los niveles de gobierno, en mayo se registraron 2 mil 903 víctimas de homicidio doloso y 76 de feminicidio, para un total de 2 mil 979 personas asesinadas. Esto es, 96 muertos diariamente.

Con esto se borró el optimismo de abril, donde se había detectado un ligero decremento.

El semestre rojo marca el inicio del sexenio: de diciembre de 2018 a mayo de 2019 se contabilizan en total 19 mil 500 personas muertas, de las cuales 17 mil 11 corresponden a casos de homicidio doloso y 489 a feminicidios. Nuevo León, Tabasco y la Ciudad de México reportan los incrementos más altos en homicidios. Delitos de alto impacto como el secuestro subieron más de 60 por ciento y el robo con violencia 9 por ciento.

Los datos no dan lugar a la sorpresa, es ingenuo pensar que el mero cambio de régimen provocaría la llegada de la paz, pero tampoco son alentadores. Más aún cuando conocemos que la herramienta estrella del gobierno federal anunciada para combatir a la delincuencia, la Guardia Nacional, será utilizada en su debut para frenar a los migrantes centroamericanos.

Cuesta trabajo entender que, pese a múltiples encuentros, cumbres, foros y etcéteras, se siga percibiendo poca claridad para combatir al crimen, que no hay un plan bien sustentado que se aplique y funcione. Basta ver que los grandes grupos criminales, como el Cártel Jalisco, siguen intocables en estructuras humanas y financieras. De capturar a sus líderes, ni hablar.

Primer semestre. La cifra de muertos a la gestión de López Obrador comienza a abultarse.

POR CARLOS ZÚÑIGA 

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@CARLOSZUP

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