El presupuesto sin dirección

La economía y el nulo crecimiento son problemas que se pueden y se deben atender desde el presupuesto

Juan Carlos Romero Hicks / Opinión El Heraldo / Editorial

La aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) es una de las obligaciones más importantes que cumple la Cámara de Diputados cada año, y durante la época previa a su aprobación, cada sector económico y social, cada alcalde y cada gobernador están atentos y llegan a asistir (o a manifestarse) a San Lázaro para defender los intereses propios de su representación.

En el PEF se especifica el destino de cada peso que gasta el gobierno, por ello en el documento se puede apreciar qué programas y proyectos serán prioridad durante todo el año, pero desgraciadamente las prioridades en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador están claras y no concuerdan con los problemas de México.

Para empezar, el presupuesto es una afrenta directa al federalismo y al municipalismo. Al igual que prácticamente todas las políticas públicas que ha implementado el gobierno federal, tiene un tinte centralista y clientelar.

Ése es el espíritu de la estructura con superdelegados y ése es el motivo por el cual están designando la mayoría de los recursos en el rubro de infraestructura que le corresponden a los municipios, a las obras de la refinería de Dos Bocas y del Tren Maya.

La economía y el nulo crecimiento son problemas que se pueden y se deben atender desde el Presupuesto de Egresos.

El gobierno, por un lado, debe generar las condiciones que atraigan inversión y, por otro, debe utilizar los recursos disponibles para invertir e incentivar la economía.

La inversión se sigue castigando, mientras aumenta en aproximadamente 15 por ciento el presupuesto para programas sociales clientelares que, además, carecen de reglas de operación y de padrones transparentes, lo cual imposibilita medir la efectividad de éstos y abre la puerta a la corrupción.

También la seguridad se debe enfrentar desde la asignación presupuestal y no habrá diferencias mayores con el presupuesto del año anterior.

En materia educativa, el PEF ni siquiera cumple con las obligaciones adquiridas en la reforma que Morena impulsó hace unos meses, como la educación inicial, además hay una reducción de 11 mil millones de pesos para las becas de educación básica y siguen disminuyendo el presupuesto de las universidades públicas estatales.

En materia de campo se recorta en 98 por ciento el apoyo a la comercialización, más de 32 por ciento a Banca de Desarrollo, 50 por ciento a fertilizantes, 10 por ciento Programa Especial Concurrente y casi 32 por ciento a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Es el segundo año consecutivo que se reduce drásticamente el presupuesto para el campo.

El presupuesto que se analiza y discutirá en San Lázaro tiene carencias profundas y no responde a los problemas de economía y de seguridad que han marcado a la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, no hay que olvidar que la mejor política social es generar las condiciones para que haya nuevas inversiones y oportunidades.

POR JUAN CARLOS ROMERO HICKS

DIPUTADO FEDERAL Y COORDINADOR DEL PAN

@JCROMEROHICKS

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