El posneoliberalismo como tema de la agenda presidencial

El gabinete de AMLO debe estar realizando la estrategia para combinar el desarrollo económico con la socialdemocracia

Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México

Hemos entrado en un momento donde se comienzan a discutir temas que estaban olvidados en el ámbito público y que sólo se estudian desde el aula. Me refiero a que el domingo, el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo un anuncio contundente, quizá inesperado desde la ya lejana década de los 80: Quedan abolidas ambas cosas, el modelo neoliberal y su política económica de pillaje, antipopular y entreguista.

Ahora bien, ¿qué significa esto? ¿Por qué es el tan odiado neoliberalismo? ¿Cómo se borra una política económica mundial por decreto? Un recuento somero del neoliberalismo podría ayudar a entender mejor. El neoliberalismo es hijo directo del liberalismo económico de mediados del siglo XIX bajo la autoría de Adam Smith y su mano invisible, quien nos dice que el Estado no debe intervenir en la economía. Posteriormente, después de la llamada Gran Depresión de 1929, surgieron grandes críticas a este modelo, principalmente producidas por John Maynard Keynes, quien decía que el Estado debe tener un rol mayor en el control de la economía. Después de refutar al keynesianismo, autores como Friedman y Hayek se oponen de manera tajante a la intervención del Estado asegurando que el libre mercado es el único mecanismo para una mejor asignación de los recursos.Así que, en tiempos de Guerra Fría y, para hacer frente al comunismo, en los 80, Thatcher y Reagan implementaron esta corriente de pensamiento en sus países para después permear en todo el mundo.

Así, México siguió la tendencia mundial y la implementación del neoliberalismo fue insertada de manera contundente y rápida. Esto se debió a un consenso de los países participantes en la economía mundial.Se infiere que, sin estos consensos, no se puede cambiarla política económica de un país de un plumazo, a menos que nos convirtamos a un aislacionismo al estilo cubano.

En este sentido, el Presidente se equivoca al decir que el modelo neoliberal no ha traído beneficios para el país, ya que como ejercicio comparativo debemos de recurrir a los modelos anteriores al neoliberalismo en México y observar que aquellos modelos macroeconómicos no trajeron resultados óptimos, también sabemos que la dependencia petrolera nos llevó a la quiebra y al endeudamiento y, que volver al pasado no es la respuesta. Entonces, ¿qué política económica es la que se propone para un país tan desigual como el nuestro?

Para intentar responder a este cuestionamiento, el gabinete económico de López Obrador tiene que estar realizando la estrategia para combinar el desarrollo económico con la socialdemocracia, como al parecer desea, y también deberá de voltear a ver experiencias internacionales como la Tercera Vía de Giddens, así como estudiar a los autores Paul Krugman y Thomas Piketty, conocer sus teorías para estrechar la desigualdad y encontrar la mejor manera de adoptar una nueva política económica, para así poder dejar atrás los mandamientos de los autores que dieron vida al neoliberalismo.

Al poner este tema en la discusión pública, López Obrador demuestra que es el único actor en la escena política nacional que está dispuesto a dictar la agenda diaria durante todo el sexenio. Un sexenio que quizá se caracterice por ser el precursor del posneoliberalismo alrededor del orbe.

 

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@asarur

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