El pendiente de Morena con la Suprema Corte

El máximo tribunal quedará con 10 miembros, con lo cual las votaciones se podrían entrampar

Hugo Corzo / Cruz y grama / Heraldo de México
Hugo Corzo / Cruz y grama / Heraldo de México

Existe un tema de relevancia para el óptimo funcionamiento legal del país que, al parecer, no está incluido en la lista de pendientes de la bancada de Morena en las cámaras: la reposición de un lugar en la Suprema Corte de Justicia, que quedará vacante a partir del 1 de diciembre, mismo día que inicia la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Ese día, el ministro José Ramón Cossío Díaz terminará su periodo, y el máximo tribunal del país quedará con 10 miembros; es decir, un número par, con lo cual las votaciones de temas polémicos se podrían entrampar indefinidamente. Por ello, ese órgano colegiado tiene un número impar de miembros, para garantizar un desempate natural y evitar que los desempates terminen definiéndose por criterios extrajurídicos, así sea la simple y sencilla necesidad que la cordura prive, el cansancio gane o darle trámite a un tema urgente.

Además, si el lugar sigue vacante para el 2 de enero –fecha en que la SCJN debe renovar su presidencia–, los alegatos se pondrán a la orden del día para poder sacar una ágil y lubricada votación para definir a quien sustituya al ministro Luis María Aguilar en esa función. Sin duda, hay un antecedente que ilustra el tema: hace cuatro años, cuando el propio ministro Aguilar fue electo, el Pleno de la Corte estaba incompleto y conformado por 10 miembros.

En aquella ocasión se tuvo que votar 32 veces, en 4 horas de sesión, para lograr desempatar el 5 a 5 que privó durante toda la elección. Al final, alguien tuvo que ceder y dejar los cartones 6 a 5.

Pero lo realmente grave es la sospecha de que a la Cuarta Transformación parezca no importarle dar condiciones al único Poder de la Nación que puede hacer un contrapeso al otro Poder: el binomio Ejecutivo-Legislativo que forman hoy por hoy los miembros de Morena, donde las cámaras de Diputados y Senadores parecen trabajar sin ninguna autonomía del Presidente… aún electo, y quien asumirá el 1 de diciembre.

 

¿DERECHOS HUMANOS PARA HUMANOS DERECHOS?

En una muestra de intolerancia, más que de agilidad lingüística y astucia verbal, el presidente municipal de Tijuana, Juan Manuel Gastélum, arremetió contra los migrantes indocumentados que acampan a las puertas de Estados Unidos, su destino final.

Su fraseo dialéctico respecto a que los derechos humanos son para los humanos derechos implica que estaría dispuesto a no respetarles garantías a presuntos responsables de eventuales delitos. Es decir: les quita no sólo la garantía de la presunción de inocencia, sino que los prejuzga por cosas que no han ocurrido, como si se tratara de aquella película de Tom Cruise (Minority Report, 2002).

Un dato solamente para Gastélum: que recuerde cómo le fue al priista Arturo Montiel en su campaña a la gubernatura del Edomex en 1999, cuando lanzó aquel polémico promocional donde proponía que los derechos humanos son para los humanos, no para las ratas, mientras cerraba la puerta de una reja y dejaba encerrados a actores, personificando delincuentes.

El discurso de intolerancia en nada ayuda en estos momentos, alcalde Gastélum. #DHParaTodxs.

[email protected]

@hugo_corzo

 

¿Te gustó este contenido?