El panorama interno y el escenario internacional complejo afectan nuestras expectativas de crecimiento

El crecimiento económico de la República no depende de la voluntad o buenos deseos de un solo sector

Vanessa Rubio  / Heraldo de  México
Vanessa Rubio / Heraldo de México

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) es crucial para una economía. No se trata de un dato macroeconómico cualquiera, por el contrario, el que el PIB crezca, significa empleos y bienestar; el que el PIB crezca a un menor ritmo, significa menos creación de empleos; y el que el PIB decrezca, significa pérdida de empleos e incapacidad de las familias para adquirir lo básico.

En abril de 2018 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público presentó los Precriterios Generales de Política Económica para 2019, en éstos se preveía que México creciera entre 2.5 y 3.5 por ciento.

Sin embargo, en los Criterios Generales de Política Económica para 2019 presentados en diciembre, se observó una baja en la expectativa del crecimiento real del PIB, ya que se estimó que creceríamos tan sólo 2 por ciento.

Para tener una referencia, los últimos 10 años la economía mexicana ha crecido a un promedio de 2.1 por ciento y los últimos tres años crecimos 2.9 por ciento en 2016, 2.1 por ciento en 2017 y 2 por ciento (est.) en 2018.

En las últimas semanas, Bank of America y Citibanamex anunciaron un significativo ajuste a la baja de la expectativa de crecimiento para México: Bank of America lo bajó de 2 a 1 por ciento y Citibanamex lo disminuyó de 1.7 a 1.4 por ciento. Este cambio en la expectativa de crecimiento, que es la más baja desde 2009 (un año después de la crisis financiera mundial derivada del colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos), lo atribuyen los analistas a los siguientes factores de riesgo:

1) La incertidumbre que los mercados perciben respecto de la política económica del actual gobierno.

2) Riesgos de inflación al alza debido a la cotización dólar-peso, la caída en la cotización del petróleo, la volatilidad en precios de bienes agropecuarios y energéticos y los ajustes al nuevo salario mínimo.

3) La compleja situación económica y financiera de Pemex principalmente por la caída de su producción y de sus ingresos.

4) Involucra a la actividad económica, ya que el gasto corriente del gobierno actual, a diferencia del gasto en capital, contribuye muy poco al crecimiento del PIB.

5) Las perspectivas económicas para Estados Unidos, ya que el sector más relevante para México que es el industrial, se desacelerará en 0.9 por ciento a finales de 2019, por este motivo, la Reserva Federal presentó condiciones financierasmás laxas para las economías emergentes que estimulan la inversión y el crecimiento económico mediante tasas más bajas.

Crecer más cerca de 1 por ciento significaría una desaceleración muy importante, además de que distaría muchísimo de 4 por ciento de crecimiento que se comprometió de manera reiterada.

El crecimiento económico de la República no depende de la voluntad o los buenos deseos de un solo sector, depende de factores objetivos como las políticas y condiciones que afectan a las variables macroeconómicas como la inflación, el tipo de cambio, la tasa de interés, el precio del petróleo, los niveles de inversión y de qué tan confiables somos para los inversionistas y mercados nacionales e internacionales.

 

@vrubiomarquez

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónBueno / Malo / Feo

Bueno, malo y feo