El país de los lords y las turbas

La historia de Aleksei Makeev, apodado #LordNaziRuso, es una de esas que parecen destinadas a acabar en las páginas de la nota roja

Malo que un extranjero que viva en México insulte y agreda a mexicanos sin ninguna justificación. Malo que ninguna autoridad de cualquier nivel lo haya apercibido o castigado. Terrible que una turba sin freno lo haya dejado medio muerto en un linchamiento transmitido en vivo y en directo. Una total ausencia de estado de derecho.

La historia de Aleksei Makeev es una de esas que parecen destinadas a acabar en las páginas de la nota roja. Un reporte de la televisión rusa lo ubica hace 4 años en Elektrostal, localidad moscovita donde se hizo célebre por insultar a transeúntes, grabar los momentos de descarga de odio y subirlos a internet. Niños, adultos, ancianos y hasta perros callejeros eran víctima de su furia. Lo mismo huían o terminaban tirados en medio de la nieve.

Un mes estuvo internado en un psiquátrico, donde lo dieron de alta tras diagnosticar que no tenía ningún trastorno y que incluso, su coeficiente intelectual era más alto que el promedio.

Salió de Rusia. Crónicas mencionan que vivió en Egipto y España, hasta que algún día de hace 2 años llegó a México como instructor de buceo en Cancún.

Las cosas no cambiaron mucho de la fría nieve rusa a la cálida arena del caribe mexicano: gritaba simios o liendres a personas de piel morena. Disfrutaba amenazar de muerte a padres y madres con niños en brazos y hasta pisotear frituras de chavos tomando el sol en la playa. Todas las fanfarronerías registradas en video. Un día apareció con una esvástica pintada en la sien y se ganó el mote de #LordNaziRuso.

Hasta que el pasado viernes se topó con una mujer en un banco a la que insultó. Ella lo confrontó y lo hizo salir del local. Fue la gota que derramó el vaso.

Ubicada su casa, vecinos convocaron por redes sociales a quien quisiera a presentarse para hacer las cosas bien. Lo que pueda narrarles de lo sucedido hace 2 noches queda corto ante lo crudo de las imágenes. La turba le cobró todas sus petulencias. El saldo: un hombre de 24 años muerto, apuñalado por el ruso y él, moribundo detrás de un tinaco, en medio de un charco de sangre. Ayer se le reportaba en coma inducido y con altas posibilidades de quedar paralítico del lado izquierdo. La policía observó y se ausentó en un momento crucial.

Las autoridades municipales, estatales y federales nos deben una buena explicación de por qué voltearon la cara a otro lado durante todos estos meses.

Vaya que el extranjero se merecía un castigo. Pero si todos los bravucones van a ser linchados en este país, quedarían muy pocos mexicanos. Ni hablar. Estamos a merced de las turbas.

Contraseña: Seis días consecutivos de contingencia ambiental en el Valle de México y los secretarios de medio ambiente brillan por su ausencia. Solo unos cuantos y desafortunados tuits. El golpe político será para sus jefes. Ah, pero no fuera la vaquita marina…

Columna anterior: En el PRI no han aprendido

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónBolsa de red: El must del verano

Bolsa de red: El must del verano