El norte del norte

Viene una final doblemente regia en el futbol mexicano, primero por su magnificencia y, también, por tener como sede a Monterrey

El norte del norte

A partir de esta noche se disputará la gran Final y es la primera vez en la historia que dos conjuntos de una misma ciudad (que no sea la CDMX) disputen el título de nuestro balompié. Justicia: se medirán el uno y el dos del torneo regular.

No es casualidad. Tigres y Monterrey tienen un poderío económico extraordinario, el respaldo de empresas gigantescas, grandes jugadores, extraordinarias instalaciones y los salarios más altos de México. Son dos potencias futbolísticas, no únicamente regionales o nacionales, sino a nivel continental.

Pero no basta con tener dinero; hay que saber utilizarlo, invertirlo con inteligencia, armar planteles con jugadores de excelencia, contar con entrena- dores de primera e implementar proyectos deportivos perfectamente delineados.

La Final balompédica es reflejo del aparato económico del Norte del país. En el estado de Nuevo León están el progreso industrial, los grandes capitales, las mentes globales, la pujanza y la vanguardia. Están también los valores y la disciplina del trabajo. El Norte es, de alguna manera, el motor de la nación.

Tener a Tigres y Rayados en busca del cetro es la confirmación de que en el Norte hay un norte, una dirección, un objetivo. Vaya un reconocimiento a lo que dejó sembrado Luis Miguel Salvador y al seguimiento atinado que ha dado el otrora defensa central Duilio Davino, su sucesor. También es plausible la labor de Alejandro Rodríguez al frente de los felinos.

Ahora bien, ¿se trata de una Final con interés únicamente local? Depende de cómo se le vea. Es posible que a los seguidores de los otros 16 equipos no les llame mucho la atención, pero a los aficionados al buen futbol les interesará sobremanera analizar el desempeño de dos equipos con figuras y sistemas de juego perfectamente dominados.

Tigres tiene un futbol un poco más elaborado que el del Monterrey, cuyo juego se basa más en latigazos rápidos para poner a sus letales delanteros frente a la portería enemiga. Funes Mori, Avilés Hurtado y Pabón por un lado; Gignac, Vargas y Valencia (sin contar a Damm, Aquino y Damián) por el otro, ¡una pléyade de atacantes de primera!

Sin dejar de reconocer el dilatado magisterio de ese viejo lobo de mar que es Ricardo Ferretti, pienso que se impondrán los Rayados. Tuca suele amarrar un poco a los felinos de una manera impecablemente ordenada pero acaso conservadora, mientras que el futbol del Monterrey despliega más las banderas y resulta contundente.

Los albiazules tendrán más tiempo el balón y con ello la posibilidad de generar peligro.

¿Será una Final de muchos goles? Puede ser. Lo importante es que se muestre un buen nivel de futbol que dé argumentos a quienes colocan a la liga mexicana entre las mejores de América.

 

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