El nacionalismo del muro

Hoy por la noche, en El Paso, la mayor y más poblada ciudad fronteriza entre los dos países, los gritos a favor del muro y los gritos en contra subirán de volumen más de lo acostumbrado...

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Para el gobierno de México actual y aún para el anterior, el muro en la frontera es un asunto interno estadounidense. Si usted lo piensa, esto es completamente cierto porque para Estados Unidos, el muro es la mayor expresión física del nacionalismo que lo está dividiendo y corroyendo hasta la médula, y en eso México no tiene nada que ver.

Hoy por la noche, en El Paso, la mayor y más poblada ciudad fronteriza entre los dos países, los gritos a favor del muro y los gritos en contra subirán de volumen más de lo acostumbrado y la ocasión lo merece. En dos grandes mítines políticos, esta noche se pondrá en juego no sólo el muro, sino, si el gobierno de Trump volverá a cerrar el próximo viernes, y si Trump tiene aún el poder de convocatoria que le garantizará 4 años más en la Presidencia.

Por eso me atrevo a decir que ésta noche podría ser también, el principio del fin.

Si usted lo piensa, la posición oficial mexicana es la correcta, porque en este momento es necesario recordar el viejo consejo que dicta; Cuándo veas a tu adversario hacerse haraquiri, lo más sabio es… ¡no estorbarle!

Así, mañana cuando usted lea en este mismo diario y en los demás, la crónica de lo que ocurra esta noche en El Paso, se dará cuenta que México debe seguir siendo ajeno al muro porque el pleito sobre su construcción ni siquiera es sobre la frontera, o sobre el aislamiento intencional que un país quiere hacer de la gente del país vecino. No, este pleito nacionalista en Estados Unidos es el símbolo tangible de si Donald Trump será reelegido Presidente el año próximo por 4 años más.

Esta noche la oposición estará personificada por Beto O’Rourke, un joven político texano que, en inglés o español, siempre habla con fuerza y energía de puentes y de convivencia, de potencial de desarrollo y de buena vecindad. No lo hace sólo por oponerse a Trump, sino por que eso es lo que aprendió viviendo y trabajando en la frontera.

La invitación que recibí para el mitin político demócrata de esta noche en El Paso, dice en la portada, es para que… Beto O’Rourke reúna a la ciudad para mostrarle al país (EU) la realidad de la frontera—una vibrante y segura comunidad binacional que orgullosamente celebrará su cultura, historia, diversidad y condición de ser una ciudad de inmigrantes.

Por eso insisto en decir que esta noche empieza la campaña presidencial en Estados Unidos. Durante el fin de semana dos senadoras más se unieron a otros 7 precandidatos demócratas que ven a Trump lo suficientemente golpeado y devaluado como para re-elegirse el año próximo.

Entre esos 9 demócratas oportunistas, no está incluido aún Beso, porque no ha declarado oficialmente su intención, aunque es uno de los que califican mas alto en la preferencia pública.

Conclusión: Beto como Trump y sus seguidores respectivos estarán esta noche en la frontera, porque todos ellos saben algo fundamental: Sin muro, no habrá reelección.

*Periodista

[email protected]

@armandoreporta

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónMartha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

La mirada de Santiago Nieto