El Nacional, víctima del madurismo

Hugo Chávez fue quien empezó con represalias a la prensa critica mediante la elaboración de distintas leyes

Alejandro_Sánchez
Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México

El régimen de Nicolás Maduro asfixió a uno de los periódicos más emblemáticos y críticos en Venezuela desde hace más de 80 años: este fin de semana cerró su edición impresa.

Es otro duro golpe para los venezolanos si se recuerda que el estado de salud de la democracia de un país se mide en el termómetro de su libertad de prensa.

En marzo de 2014, en Caracas, tuve la oportunidad de conocer las instalaciones del diario.

Después de una larga charla con Miguel Henrique Otero, en sus oficinas de la dirección ejecutiva, le pedí que me diera un recorrido por la sección de talleres y rotativas con el propósito de constatar algo que me había dicho: el diario sólo tenía papel para salir hasta mayo.

Fue triste ver a la jefa de edición quebrarse al bajar al sótano, donde están los talleres. Me dijo que hacía más de un año se había rehusado a asomarse por lo mismo.

La dirección venía haciendo grandes esfuerzos. El cuerpo de ocho secciones con más de 50 páginas se había reducido a un sólo cuerpo de ocho páginas y su tiraje de 80 mil ejemplares pasó a 40 mil. El gobierno de Maduro impedía la importación de papel que los periódicos compran en el extranjero.

La situación de El Nacional, sin embargo, contrastaba con los diarios oficialistas que no viven ese problema y mantienen el cuerpo de la edición si problema alguno. El Universal y Últimas Noticias, también de circulación nacional, fueron vendidos al inicio del mandato de Hugo Chávez y sus líneas editoriales se volvieron afines al discurso chavista.

Para los dueños de esos medios el madurismo sí libera dólares, pues por tratarse de una economía cerrada sólo el gobierno puede autorizar la compra de dólares para las importaciones. Fue Chávez quien empezó con represalias a la prensa critica mediante la elaboración de leyes una conocida como Ley Resorte silenció a la Radio y Televisión, por lo que varias estaciones y canales tuvieron que cerrar.

Pero como los medios impresos no son una concesión de espectro radio eléctrico, el madurismo tomó la vía de restringir la importación de papel para que los periódicos tengan grandes limitaciones en su circulación.

En aquella visita noté, y me lo confirmó Otero, que otro de los problemas contra los medios críticos es el acoso de los tribunales. Los tribunales no son independientes son un apéndice del Ejecutivo y se han utilizado para abrirles procedimientos contra los periodistas y los medios. Nosotros tenemos varios abiertos.

Por eso en los años siguientes Otero ha tenido que salir varias veces de Venezuela, pero aun así se las ingenio para sacar adelante la impresión otros cuatro años. El Nacional, que sobrevivió a varias dictaduras, com la militar de 1950 y a duros desencuentros con gobiernos democráticos posteriores, hoy su resistencia tuvo un quiebre.

Pero Otero todavía hará un esfuerzo más: se refugia en la edición digital, cuyos servidores están en Estados Unidos, para seguir informando. Piensa que el régimen de Maduro no tarda en caer.

@ALEXSANCHEZMX

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