El muy lejano 2024

Otra variable provocará una gran discusión de cara al 2021: buscar o no candidaturas comunes

Jesús Ángel Duarte Téllez   / Heraldo de México
Jesús Ángel Duarte Téllez / Heraldo de México

El 2024 es la fecha de la que pocos liderazgos quieren hablar abiertamente. Pero, al mismo tiempo, en la que todos piensan; sea de manera aspiracional, por supervivencia o por razones táctico-estratégicas, representa simbólicamente una especie de astro que guía y orienta el actuar de las principales fuerzas políticas.

En esta serie de artículos nos hemos aproximado al panorama que se vislumbra para cada instituto político, cubriendo ya los casos del PAN y el PRI. Comentamos cómo, a pesar de que Acción Nacional constituye —en teoría— el principal opositor al nuevo régimen, se encuentra disperso y sus figuras ensimismadas.

Asimismo, reflexionamos en torno al Revolucionario Institucional, que no ha sabido qué hacer para sacudirse el pesado lastre de su marca, que lo sigue marcando irremediablemente.

En esta ocasión nos ocupamos de los llamados partidos chicos, entre los que se encuentran todo tipo de organizaciones: desde una que fue considerada como serio contendiente y llegó a disputar el poder federal, pero que ahora enfrenta el riesgo latente de la extinción (PRD), pasando por un partido que a pesar de algunos éxitos relativos regionales, aún carece de una verdadera infraestructura relevante a nivel nacional (MC), hasta aquellos que suelen acomodarse a las coyunturas de forma más cambiante (el Verde y el PT).

¿Hacia dónde transitarán estas denominaciones? Se presume que tanto el PRD como MC continuarán —aliados con el PAN— en el ánimo de transmitir que son el verdadero contrapeso de MORENA y el Presidente López Obrador.

Sin embargo, ante el muy probable escenario de sufrir derrotas electorales próximamente, comenzando por los comicios que se aprecian adversos para ellos este año, es factible que surja otra variable que provocará una gran discusión interna de cara al 2021: buscar concretar o no, coaliciones o candidaturas comunes con el PRI para algunas gubernaturas, que les permita competir en mejores condiciones con la nueva fuerza hegemónica.

Por su parte, el Verde y el PT seguirán sumándose con pragmatismo al partido en el poder, en lo fundamental, aunque reservándose en lo particular su derecho a postular candidatos propios o apoyar a figuras específicas que —aunque no sean de MORENA— resulten competitivas en ciertas elecciones locales.

Hay otro factor que no debemos perder de vista: las agrupaciones que están buscando convertirse en nuevos partidos, entre las que destacan dos: Redes Sociales Progresistas, asociada a personajes cercanos a Elba Esther Gordillo, y México Libre, encabezada por el expresidente Felipe Calderón, Margarita Zavala y otros representantes del calderonismo que intentarán conquistar una fracción de las bases y simpatizantes del PAN.

De manera tal que, se quiera reconocer o no, el 2024 está en marcha. En la próxima colaboración, estaré cerrando esta serie con el caso de MORENA.

 

 

Por JESÚS ÁNGEL DUARTE

@DUARTE_TELLEZ

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