El muro del sur:la Guardia Nacional

Se corrobora que el presidente Donald Trump cumplió su promesa de campaña de hacer un muro y que México lo pague

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Juan Carlos Romero Hicks / Diputado Federal PAN

El problema inició el 30 de mayo, cuando el presidente Donald Trump anunció que a partir del 10 de junio gravaría con una tasa de 5% todos los productos mexicanos y que en caso de que México no frenase la entrada ilegal de migrantes a Estados Unidos, dicha tasa se incrementaría hasta llegar a 25%.

Antes del 30 de mayo, la relación entre el presidente de Estados Unidos y el de México había sido llevadera. Si bien, los recortes presupuestales orillaron a que la red consular mexicana en EU colapsara, la negociación del nuevo tratado comercial que inició el gobierno anterior se concluyó de forma exitosa firmando el acuerdo en Buenos Aires. Sin embargo, no se había trazado una agenda bilateral, ni visualizado una reunión de Estado entre ambos mandatarios.

Ante la amenaza y las opciones posibles, como denunciar ante la Organización Mundial del Comercio, se decidió que el canciller Marcelo Ebrard encabezara las negociaciones con el gobierno estadounidense. Días después regresaría con un nuevo acuerdo con el que se puso fin a la amenaza, de manera temporal.

Lo primero a lo que se comprometió nuestro gobierno es a desplegar a la Guardia Nacional en la frontera sur para frenar la migración. Además de reducir el flujo migratorio, México se comprometió a funcionar como receptor de refugiados en los casos que esperan asilo en EU. Las políticas serán evaluadas y de ahí se determinará si se retoma la amenaza arancelaria. Aunque México lo presenta como una victoria, tendrá consecuencias que difícilmente podremos enfrentar.

Mientras el Presidente de México aísla a nuestro país renunciando a las cumbres internacionales y a la actuación multilateral con instituciones como la ONU, la CEPAL, ACNUR, la OEA o la OMC, así como nos compromete a ofrecer condiciones integrales a los extranjeros; condiciones que ni siquiera se garantizan a los mexicanos como seguridad, atención médica y medicamentos.

Además, la situación que se vive presenta varias aristas y se deben rescatar, al menos, tres preguntas: ¿qué va a pasar cuando EU evalúe las acciones de nuestro gobierno?, ¿vamos a desplegar a la Guardia Nacional en la frontera mientras crece la inseguridad y la violencia en todo el país? y ¿qué otras implicaciones tiene el acuerdo?

En el caso de la primera pregunta el gobierno de EU puede quedar conforme o no. Si está conforme ¿será perdiendo soberanía? y si no ¿regresará la amenaza de los aranceles?, o ¿viviremos un vaivén durante todo el año electoral de EU? En la segunda pregunta, la única respuesta posible es sí; y con eso se corrobora que Trump cumplió su promesa de campaña de hacer un muro y que México lo pague, sólo que ese muro es nuestra Guardia Nacional y el precio es la seguridad de todos. En la tercera pregunta estaremos ante esta incertidumbre.

Refrendamos nuestro compromiso como legisladores para trabajar en equipo con Ebrard. Celebramos su apertura para el acompañamiento. Los legisladores de Acción Nacional trabajaremos a favor de una estrategia para tender y construir puentes, no muros.

JUAN CARLOS ROMERO HICKS

DIPUTADO PAN

@JCROMEROHICKS

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