El muro… de lamentaciones

Transportar, deportar y alojar a cada inmigrante cuesta cuatro mil dólares; unos 800 millones de dólares anuales

Netlog

México no ha tenido la capacidad para cobrar al gobierno de Estados Unidos las cosas que hace en su beneficio, particularmente en materia migratoria, y más en un momento en que se debate sobre el muro de Donald Trump.

Sin proponérselo, la República Mexicana se convirtió en un muro virtual para impedir todos los días que miles de sudamericanos y centroamericanos lleguen como indocumentados a EU.

Nuestras autoridades deportan cada año a unos 200 mil inmigrantes que intentan cruzar por nuestro territorio y cuyo destino final es alguna ciudad estadounidense.

Lo hacen por cuestiones de seguridad interna y como parte de su política migratoria, pero todo esto representa un gasto y no es menor.

Transportar, deportar y alojar a cada inmigrante tiene un costo promedio de cuatro mil dólares y la suma de todo eso, unos 800 millones de dólares anuales, la pagamos con nuestros impuestos.

Esta es una muestra de que hacemos la tarea que nos toca y hay sectores del otro lado de la frontera que lo reconocen.

Lo malo es que nuestro gobierno no ha sabido comunicar este tipo de contribuciones, porque se ocupa más en responder las ocurrencias sobre el multicitado muro fronterizo.

Desde Washington advierten que la administración del presidente Enrique Peña no ha sido capaz de construir una narrativa ganadora, de cooperación y sociedad con los vecinos.

Nuestro gobierno se ocupa más en responder a las ocurrencias sobre el multicitado muro fronterizo

Nuestro gobierno tiene elementos para conciliar con Trump y su gabinete, pero de este lado ni en el Senado ni el equipo presidencial encuentran fórmulas para apretar o aflojar el discurso y la negociación, según nos convenga.

PERIODISMO Y GASTRONOMÍA

La vorágine de la Internet y las redes sociales nos permite el acceso a noticias de consumo rápido y existe un debate sobre si esto es periodismo o no.

Desde mi perspectiva, sí lo es, porque un gran número de piezas que se publican, verificadas por supuesto, cuentan con el principio básico de la inmediatez.

Hay otra corriente que piensa lo contrario por la cantidad de fake news publicadas; sin embargo, ya hay muchos recursos para detectar esas y otras aberraciones.

En El Heraldo de México, en su versión digital y de papel, apostaremos por noticias de consumo rápido, pero dedicaremos muchas de nuestras planas a ejercer un periodismo más reposado.

En este espacio cocinaremos periodismo a fuego lento, aderezado de análisis y contexto. A esto responde el título de esta columna que se publicará lunes, miércoles y viernes.

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo, a propósito del regreso de El Heraldo de México: El momento correcto para empezar no es mañana o la próxima semana, sino ahora.

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