El INEGI de nuestras conciencias

Es paradójico, pero la relevancia de lo que ha hecho el Inegi en los últimos años no se puede medir

Carlos_Mota
Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México

¿Cuál es la razón por la que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y la mayoría de Morena en el Congreso no han iniciado un ataque frontal al sistema económico, como ocurría en los setenta?

¿Por qué AMLO y Morena están a favor de la integración comercial de México con el mundo, y por qué hablan positivamente de la propiedad privada, la inversión y de la necesidad de los empresarios?

¿No se suponía que personas con ideología tipo Luis Echeverría estaban en contra de todo eso?

La respuesta es gracias a la existencia de una institución que nadie se ha atrevido a tocar, ni en las campañas, ni en la transición, ni en el inicio de la Cuarta Transformación: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta institución nos ha brindado algo que en los 70 no existía: datos.

El Inegi fue la pieza clave que inyectó información con tersura como ingrediente subyacente en medio de lo que parecía una colosal tormenta ideológica.

¿Por qué fue así? Porque de una manera permanente, profesional, discreta y metodológicamente intachable nutrió nuestras conciencias de datos durante décadas.

Datos precisos y preciosos; datos que reflejaron, cada día con mayor certeza, quiénes somos los mexicanos. Y cuando se tienen datos sólidos, que todos respaldan, se vuelve prácticamente imposible destrozar al sistema económico.

Es paradójico, pero la relevancia de lo que ha hecho el Inegi en los últimos años no se puede medir.

Lo que es un hecho es que los datos que genera entraron hasta la más profunda neurona de todos: desde el negociador más duro del T-MEC, hasta la feminista más vociferante que abandera causas de equidad, incluyendo la calibración de la política monetaria del Banco de México, las políticas sociales, los avances de todas las industrias, etcétera.

¿Cómo estimar en qué momento preciso los morenistas radicales interiorizaron el valor que representa el dato de inflación?.

¿Cómo saber en qué instante el candidato López Obrador eligió omitir al Inegi de sus comentarios ácidos durante la campaña?; ¿en qué lóbulo del cerebro se implantó en la izquierda la certeza en la precisión de los datos de la economía; de la industria automotriz; de las víctimas de la violencia; o de los matrimonios y divorcios? Imposible responder esas preguntas.

Hay una realidad indubitable: el Inegi goza de la más vasta credibilidad entre gente de toda preferencia política. Le respetan los de derecha e izquierda; y todos consumimos su información asumiendo plenamente su veracidad. Y es por eso por lo que, a diferencia de los setenta, AMLO no atacará al sistema económico.

 

NISSAN NOMBRA

Claudia Rodríguez fue nombrada directora de Marketing de Producto ayer en la firma que encabeza Mayra González. La empresa estará muy activa estos días desde el CES de Las Vegas, impulsando su concepto Intelligent Mobility.

 

[email protected]

@soycarlosmota

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónJuzgando a Michael

Juzgando a Michael