El IED 2019 y las estrategias regionales

El diálogo para la inversión representa un mayor desafío

Guadalupe González
Guadalupe González / Nuevos entornos / Heraldo de México

En días recientes se dio a conocer una nueva medición de la Cepal sobre las tendencias de la inversión extranjera directa (IED) en América Latina y El Caribe presenta con mayor precisión la situación de cada uno de los países en una perspectiva comparativa en un tema fundamental para el desarrollo regional. Al mismo tiempo, es posible añadir a la perspectiva el informe sobre la Paz Global producido por el Institute for Economics and Peace.

La mirada en ambos reportes permite ampliar el panorama diagnóstico por parte de quienes toman decisiones que afectan a Mesoamérica en un momento en el que ambos tipos de indicadores presentan una región con mayores dificultades para enfrentar el entorno global, en el ámbito económico como en el de la paz sostenible.

En materia de inversión extranjera directa, el Informe IED 2019 de la Cepal indica que en la región latinocaribeña aumentó por primera vez en 5 años. México y Brasil a la cabeza de un grupo, principalmente por préstamos entre compañías y menos por reinversión de utilidades.

No es el resto de la región el que presenta mayor fortaleza, pero si el de ser una zona en el que pueden encontrarse estratégicas que combinen las soluciones sociales con las productivas. Se refiere que la inversión en la cadena agroalimentaria representa una oportunidad en la intención que apunte hacia un crecimiento sostenible.

La modificación de la relación comercial de los países mesoamericanos está siendo impactado por los cambios norteamericanos, pero también de lo que se acuerde en la Unión Europea. La agenda agroalimentaria presenta retos cada vez más complejos, por estar ligada a una de las actividades económicas más importantes de la región.

La dirección de la inversión y la reformulación de las estrategias comerciales en América Central, México, Colombia y República Dominicana son asuntos que ocupan las prioridades de quienes están preocupados por el rumbo regional. Otros asuntos están relacionados con la estabilidad y los procesos de adaptación a los nuevos entornos, la calidad de vida y el tipo de relación humana con la naturaleza.

En el Índice de Paz Global: Costa Rica y República Dominicana ocupan los lugares 33 y 84, El Salvador 113, Guatemala 114, Honduras 123, Nicaragua 120, México 140 y Colombia 143. La distancia entre los que cuentan con un mejor lugar y los más alejados implica observar para las alternativas de inversión.

Con un nuevo panorama regional, las rondas políticas y económicas internacionales entran en un ciclo en el que participan nuevos interlocutores. El diálogo para la atracción de mayor inversión ante alternativas regionales presenta un desafío cuando se trata de vincular las intenciones de inversión con articulaciones productivas acompañadas del fortalecimiento de la cooperación internacional con la idea de una paz sostenible.

POR GUADALUPE GONZÁLEZ
CATEDRÁTICA UNIVERSITARIA
[email protected] 
@GUADALUPEGONZCH

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