El honor de servir

Ser un servidor público implica muchas cosas para quienes desempeñamos ese honor. Desde saber que tu trabajo puede incrementar significativamente el bienestar general de los mexicanos

Bernardo González Rosas , El Heraldo de México, opinión El Heraldo, columnistas El Heraldo, CNBV,
Bernardo González Rosas , El Heraldo de México, opinión El Heraldo, columnistas El Heraldo, CNBV,

El lunes pasado entregué 31 reconocimientos a servidores públicos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores por cumplir entre 25 y 40 años de trabajo en la administración pública.

El evento fue significativo, porque además de reconocer a mis compañeros, me permitió hacer algunas reflexiones sobre el servicio público, las cuales quiero compartir con ustedes.

Ser un servidor público implica muchas cosas para quienes desempeñamos ese honor.

Desde saber que tu trabajo puede incrementar significativamente el bienestar general de los mexicanos, así como que nos debemos conducir con honestidad, con lealtad, con transparencia, y estar técnicamente calificados para el desempeño de nuestra labor.

A cambio, el servicio público otorga innumerables satisfacciones y beneficios en lo individual.

Desde el aprendizaje diario, como la satisfacción de ver resultados tangibles de tu trabajo en el país, hasta que con nuestro salario podemos obtener un sustento digno para nuestras familias.

Existen muchos servidores públicos que todos los días desempeñan su labor con estas ideas en la mente, somos miles los que lo hacemos con verdadera vocación, y con la convicción de que las cosas funcionen cada vez mejor.

Recientemente leía el libro El Quinto Riesgo, de Michael Lewis. El autor señala que quienes no han tenido un país en crisis no necesariamente valoran el tener un servicio público profesional e institucionalizado. Afortunadamente en México, debido al capital humano en el que se ha invertido y al compromiso de muchos servidores públicos, contamos en el sector financiero con un sistema más sólido, estable, innovador e incluyente.

Hace casi 25 años vivimos una de las peores crisis económicas de nuestro país y entre las causas de dicha crisis se encontraban: la debilidad del sistema bancario, de la regulación y supervisión financieras, la expansión del endeudamiento público y el deterioro de la balanza de pagos.

A partir de entonces se invirtió mucho en fortalecer la regulación y a las autoridades financieras.

La solidez del sistema financiero mexicano fue puesto a prueba nuevamente durante la crisis financiera internacional de 2008 y 2009; sin embargo, el efecto de ésta fue limitado y menor al de otras economías emergentes, demostrándose entonces el valor de adoptar políticas responsables y de contar con servidores públicos profesionales en el sector financiero.

Sirva el ejemplo, y en lo que a mí toca con este artículo, para hacer un sentido reconocimiento a los hombres y mujeres mexicanos que han dedicado su vida al servicio del país, en particular en el sector financiero, a aquellos que lo han hecho con honestidad, con compromiso y con total convicción.

A los que hoy sirven y a los que vendrán, mi más amplia y sentida gratitud, desempeñan desde mi punto de vista uno de los trabajos más gratificantes e importantes para nuestro país.

 

Presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores

@BERNARDOGR77

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