El G-20 y la austeridad republicana

La importancia de esta cumbre es que se reunirán los mandatarios de los países considerados desarrollados

Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México
Adriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México

En la práctica de las relaciones internacionales, una vertiente de pensamiento es que la política exterior sólo debe apuntalar a la política doméstica. Y no está mal este enfoque, si viviéramos tiempos distintos; sin embargo, vivimos tiempos de vértigo e interconexión. Lo anterior es respecto de la representación del gobierno de México en su participación en la Cumbre del G-20, a llevarse a cabo los días 28 y 29 de junio y que el Presidente aún no ha confirmado su asistencia.

La importancia de esta Cumbre es que, en su decimocuarta edición se reunirán los mandatarios de los países considerados desarrollados como lo son Alemania, Canadá Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y Japón, sumándose Rusia (G-8) y 11 de las naciones emergentes, como China, India y México, más la Unión Europea. También son invitados los representantes de bancos centrales, del Banco Mundial, FMI, OCDE, etc. Aunado a estos, habrá algunos otros países como España, Singapur y Holanda. Es decir, tal es la importancia de esta cumbre que, si juntamos datos como población o economía, en Osaka, Japón, se encontrarán a los representantes del .66 % de la población y 85 % del PIB mundial.

Por lo anterior, es una oportunidad de gran valor para Andrés Manuel López Obrador, ya que será su primera participación en una cumbre de esta envergadura (porque recordemos que la reunión anterior del G-20, realizada en Argentina en 2018, asistió Peña Nieto). Este año se discutirá el cambio climático, la creciente cantidad de plástico en los océanos y el envejecimiento de la población, además de los temas como lo son la economía y la desigualdad. La cumbre tiene un ingrediente especial este año y es que se dará en medio de la guerra comercial entre EU y China donde, como se mencionó en este espacio (https://heraldodemexico.com.mx/opinion/la-batallas-de-trump/), Trump no saldrá muy bien librado. Por lo tanto será un espacio propicio para que México tenga más protagonismo, una mayor incidencia y aprovechar la coyuntura del conflicto comercial.

En este contexto, es natural que todas las naciones involucradas le den la importancia y el peso que se requiere; sin embargo, en nuestro país, el presidente López Obrador sigue insistiendo en que la prioridad es la política interior y quien iría en su lugar sería el canciller Marcelo Ebrard. Asimismo, enviar al canciller es lo que se estila en todo el mundo, pero en la cumbre del G-20 están previstas sesiones que son exclusivas únicamente para jefes de Estado, así que, de ser así, se perderá una oportunidad de hacer alianzas estratégicas para el crecimiento del país.

Esperemos que el Presidente reflexione acerca de la importancia de su participación en Osaka y se haga acompañar por Ebrard -sin pensar en la austeridad-, ya que es necesario salir de la zona de confort que brinda el bono democrático e interactuar con mandatarios del nivel de Merkel, Putin, Macron, Xi Jinping, entre otros y generar los socios adecuados para las distintas problemáticas de nuestro territorio. Ahora bien, si deciden volar en aerolíneas comerciales, se recomienda que tomen sus providencias.

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@ASARUR

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