El futuro de Mancera

No hay que perder de vista las gubernaturas, que más allá del reparto por color, tendrán internamente situaciones interesantes, particularmente la CDMX

El futuro de Mancera

La decisión del Jefe de Gobierno de hacerse a un lado para dejarle a Ricardo Anaya la candidatura presidencial de la coalición Por México al Frente es un movimiento que todavía no termina de asentarse.

Miguel Angel Mancera pidió siempre una elección abierta, a sabiendas que era prácticamente imposible ser el abanderado. El perder dentro de una especie de selección interna, le daría una salida más digna.

Su anuncio el sábado por la mañana, en el que comunicó que se quedaría al frente de la capital, fue visto por algunos en principio como un arrebato, pero al conocerse que Manuel Granados tomaría las riendas del PRD, se entendió que tendrá otras proporciones. Persona de toda la confianza de Mancera, el exconsejero jurídico deberá terminar de amarrar las posiciones que quedaron pendientes de negociar antes de la inscripción de la coalición ante el Instituto Nacional Electoral, además de administrar las prerrogativas del partido.

Se sabe que, como parte del acuerdo, 299 distritos van en alianza. En estos, el PAN lleva mano para colocar a candidatos en 136, PRD en 100 y Movimiento Ciudadano en 48. Los 15 restantes están a espera de pactar (destaca el caso de los distritos 17 y 18 en CDMX y 4, 7, 18 y 19 de Veracruz). Existe la posibilidad que sean entregados a invitados fuera de los partidos. En el caso del Senado, las fórmulas están prácticamente definidas en todas las entidades excepto en Chiapas. Los cálculos fueron bien hechos por los representantes partidistas y cada instituto encabezará las duplas donde tengan mejor oportunidad de ganar.

No hay que perder de vista el caso de las gubernaturas, que más allá del reparto por color, tendrán internamente situaciones interesantes, particularmente la Ciudad de México.

En el entorno de Mancera se da por un hecho la traición de la que fue objeto por parte de Alejandra Barrales, quien a cambio de asegurar su candidatura para la jefatura de gobierno no dudó en apoyar con todo a Ricardo Anaya. Esa idea fue alentada cuando se autorizó la renuncia de Salomón Chertorivski y Armando Ahued para que participaran en una contienda interna que le disputará a Barrales la postulación. Los dos son considerados como los mejores funcionarios de esta administración y su salida no deberá malgastarse. En algún momento, antes del fin de semana negro, el Jefe de Gobierno llegó a bromear que habría que ir llamando a Salomón en lugar de Alejandra. Será interesante ver la forma en la que evoluciona el proceso de selección.

El futuro de Mancera pasa inevitablemente por la decisión de los votantes capitalinos el día 1 de julio. Allegados le han dicho que, de ganar Morena, sería objeto de una persecución y podría acabar en la cárcel. Él conoce bien de lo que le hablan, dada la forma en la que trató a su exjefe Marcelo Ebrard.

Ahora, desde su posición, hará todo lo posible para dejar como sucesor a alguien en quien realmente confíe.

 

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